-64-

1034 Palabras

Mónaco volvió a casa al atardecer. Marie ni siquiera estaba y mucho menos Tempesty. Aquello lo hizo sentirse bastante preocupado y sacó su teléfono celular por primera vez en toda la tarde. Tenía cinco llamadas perdidas de el número de Marie. Él respiró hondo.  Dios sabía que no dejaba de cagarla. Encima de el mesón de la cocina vio un plato con comida servido y una tapa plástica protegiéndolo. Era su almuerzo. Rascó su cabeza, jodida mierda, había olvidado por completo que aquel día Marie cocinaría. Su encuentro con Chantilly había sido bastante intenso. Tanto que le había robado más de tres horas de la tarde y de su bolsillo. El sexo fue más salvaje que nunca antes y las cosas que esa mujer le dijo como consejo sin duda marcaron algo en su conciencia manchada. Tenía que ser de el tod

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR