Como si el universo lo supiera ese día fue raro, el sol brillaba en lo alto y ninguna nube ocupaba el comúnmente encapotado cielo de Seattle, algunas gotas de lluvia cayeron entre los rayos del sol y un arcoíris adorno el cielo mientras la misa se llevaba a cabo. Todo el mundo hablo del fallecimiento de mi madre, los medios dieron sus condolencias, expresaron su dolor y para mi gran sorpresa, todo el personal de la empresa apareció por ahí, inclusive aquellos que se habían jubilado. Todos los presentes se veían afectados, cada uno de ellos lloraba y susurraba palabras de aliento a cada uno de nosotros. Para mi sorpresa los medios no se metieron en esto, filmaron desde afuera en completo silencio y todos vestidos de negros, solo cuando los autos llegaron y luego desaparecieron dejando t

