CAPITULO 16: DESAPARECIDO

3322 Palabras
Corrí, corrí y corrí más, corrí hasta que mis pulmones ardieron por la falta de aire. No sé hacia donde voy, no conozco bien las instalaciones del instituto, solo quería desaparecer para siempre. Skiler debe de estar preguntándose donde me metí.   Llegué detrás de las gradas, mis piernas fallaron y caí de rodillas, mi vista se comenzó a nublar de nuevo por las lágrimas y un sollozo salió de mi garganta y luego otro, y otro. Lloré como no había llorado en un año. Jacob había logrado romper el cascarón que había creado en todos estos años de la forma más cruel y dura posible. Él tenía razón, yo estaba siendo un tonto iluso al fijarme en Jason, Jason se merece algo mejor que yo, yo soy muy poco para él. Solo mírenme, estoy llorando por un chico al que no le gusto y nunca le gustaré… soy un asco.   Debí que darme con mi mamá y mi padrastro, nunca debí aceptar irme a vivir con mi tía, nunca debí venir aquí a enamorarme de un chico al que nunca le gustaré, debí ignorarlo la primera vez que me habló, debí alejarme de todos.   – ¡¿Por qué?! – grité enojado mientras más lágrimas salían de mis ojos – tonto Adan, tonto Adan, tonto Adan.   Me recosté en el suave césped repitiendo lo mismo una y otra vez, las lágrimas salían de mis ojos sin contención alguna, mi pecho dolía de una forma en que nunca dolió.   Mi mamá tenía razón, soy una persona débil que no tiene ningún valor, no soy más que un error de la vida, alguien que no merece amor, soy una falla del destino.   “Adan, eres mi mayor orgullo, no lo olvides jamás” recordé las palabras que mi papá solía decirme cuando estaba triste y cansado de la vida, lo siento papá, perdón por decepcionarte de esta manera. No soy una persona fuerte como querías que fuera. Soy un cobarde que huye cuando le dan la mínima oportunidad, justo como ahora. Jacob tiene razón, no soy suficiente para Jason, solo soy un tonto chico con muchas inseguridades y tras del hecho nunca he besado a nadie ni mucho menos he tenido sexo, no tengo experiencia en eso.   Ni sé cómo hacer una paja.   Mi llanto fue disminuyendo de poco a poco hasta que cesó por completo, tengo mucho sueño ¿el maestro se enojará si no asisto a la última clase? Ni notará que falto… nadie lo hará. Mis ojos se fueron cerrando de a poco hasta que se cerraron por completo. – solo será una siesta de… – bostezo – unos minutos… – murmuré antes de quedarme dormido.   Pov Skiler   Estoy preocupada, no, eso no, eso es muy poco para lo que siento ¡estoy histérica! Hace dos horas que Adan desapareció y estoy a dos pasos de quemar el instituto. Chris a mi lado me mira con preocupación, él también está preocupado por Adan ¡¿y es que cómo no estarlo?! Adan es nuevo en el pueblo y aunque Jason le haya mostrado algo del pueblo no podía confiar algo tan importante como eso, Jason es más estúpido y distraído que yo. Liz debe de estar muy decepcionada de nosotros en ese aspecto.   – ya revisé todos los baños y el gimnasio – informó Richard cuando llegó a nuestro lado. Luce agitado como si hubiera corrido una maratón. Niega con una mueca de decepción y yo gruño de frustración – no hay pista de él.   Chris acaricia mi espalda tratando de calmarme ¡spoiler! No funciona. Ya casi todos se han ido a sus casas, excepto por el grupo donde está mi hermano y algunos cuantos que se quedan por ahí en los pasillos besándose o hablando de cosas que no me interesan.   ¡¿Dónde estás, Adan?! Son las cuatro de la tarde y no aparece por ninguna puta parte.   – tal vez ya se fue a su casa – comenta Chris llamando nuestra atención. Richard y yo lo miramos con una cara de “¿en serio?” y él se encoge de hombros – solo digo, tal vez se sentía mal y decidió irse.   – ¿dejando su mochila atrás? – señalo la mochila de Adan en su hombro – ¿y sin decirnos nada?   – tal vez le dio pena decirnos que se sentía mal – fruncí el ceño pensando en sus palabras. Chris tenía cierto punto en sus palabras, Adan era un chico muy tímido e inseguro, tal vez si se fue.   – podemos ir a la cafetería de su tía a cerciorarnos de que sea así y de paso le damos las notas de la última clase – propuso Richard a lo que Chris y yo asentimos en acuerdo.   – bueno, hagamos eso – digo rendida.   Los tres salimos del instituto despidiéndonos Will, el cuidador, en el proceso. Se me había pasado por la mente preguntarle si no había visto salir a Adan, pero conociéndolo de seguro estaba durmiendo. La verdad no lo culpo, ser vigilante en este pueblo debe de ser muy aburrido, el índice de criminalidad está casi al cero por ciento y digo que casi porque las ardillas son unas ladronas de primera, del resto los chicos se la pasan estudiando o jugando en alguno de los parques.   – Adan es un chico muuuy extraño – comenta Chris y Richard asiente en acuerdo.   – solo necesita soltarse más, no sabemos qué clase de vida llevaba en su antiguo hogar – los chicos no comentan nada más del tema en el resto de camino.   La mano de Chris se enredó con la mía asustándome un poco, miré nuestras manos juntas y luego a él y sonreí. Chris y yo teníamos una relación rara, de amistad-sexo.   Todo comenzó hace un año cuando Richard hizo una fiesta por su cumpleaños número diecinueve, Chris y yo habíamos tenido una pelea muy fuerte antes de comenzar la fiesta por un puto marcador y no nos hablábamos. Luego de eso él me llamó a la habitación de Richard y me pidió disculpas, una cosa llevó a la cosa y pronto nos estábamos besando como dos desquiciados, no me acuerdo mucho del resto, pero sé que tuve la mejor follada de la vida. A ambos nos quedó gustando y terminamos siendo lo que somos ahora.   Ambos sabíamos que estábamos jugando con fuego y que tarde o temprano nos íbamos a quemar, pero no queríamos dejar de hacer lo llevamos haciendo desde hace tiempo, tener sexo con Chris es una de las cosas más alucinantes que existe, él se preocupa por mí y pone mi placer antes que el suyo, me pregunta si lo que hacemos me está gustando sino para parar… es una locura.   Tal vez mentí un poco acerca de no tener sexo desde hace tres meses cuando estábamos jugando a la botella giradora… solo un poco.   Llegamos al café y estaba algo lleno, había unos cuantos chicos del instituto que nos saludaron apenas nos vieron, pero Adan no estaba por ningún lado.   – ¡hola Ski! – saludó Haly apenas que me vio – dame un momento.   – ¿creen que Adan sea cocinero y esté en la cocina? – preguntó Chris entrando de a poco en pánico.   – esperemos que sea así – murmuró Richard asustado.   – no esperaba verte hoy por aquí, Ski ¿Cómo has estado? – preguntó brindándome un corto abrazo – hola – saludó a los chicos y ellos le devolvieron el saludo – ¿son tus amigos?   – sí, ellos son Christopher y Richard – ambos la saludaron de forma amable.   – mucho gusto, Haly Hope –  se presentó de la misma forma – ¿van a pedir una mesa o será para pedi…   – no, Haly – la interrumpí con cuidado – vinimos a traerle los apuntes de la ultima hora a Adan.   – ¿Adan? – preguntó confundida. Oh joder – él no ha llegado del instituto.   Miré a los chicos con los ojos abiertos, ellos parecían en una clase de shock – pensé que venía con ustedes, justo te iba a preguntar por él – Haly me miró preocupada cuando negué.   – no sabemos dónde está Adan.   – ¿Cómo?   – nos dijo que iba al baño y ya no regresó al salón – explicó Richard con voz preocupada.   – pensábamos que había salido antes porque se había sentido mal, incluso dejó su mochila – los colores de la cara de Haly desaparecieron y Chris tuvo que agarrarla para que no cayera al suelo.   – mi bebé – susurró con voz temblorosa.   – ¿Por qué no llama a casa a ver si está ahí? – sugirió Richard. Haly asintió y con sus manos temblorosas sacó su teléfono para marcar el número de su casa.   – No contesta – dijo al borde del llanto.   – ¿no puede llamar a algún vecino?   – tal vez esté dormido y alguien lo haya visto entrar…   Ella asintió y marcó un número – ¿aló? ...sí, señora Ross soy yo…sí, Haly Hope… disculpe ¿Adan ya llegó a la casa? Es que estoy llamando al telefono de la casa y nadie lo coge… ¿no? – Chris volteó a verme con preocupación – ¿está segura?... mmm ok, muchas gracias – Haly rompió a llorar cuando cortó el teléfono – di-dice que nadie ha llegado hoy a la casa – dijo entre llantos – Skiler, mi bebé ¿Dónde está mi bebé?   – tranquila Hall, lo encontraremos, en Serendipia nadie se pierde – Richard trató de tranquilizarla dando palmaditas suaves en su espalda.   – a mi bebé le da miedo la oscuridad, Ski – limpió sus lágrimas con un pañuelo que Chris le ofreció – le recuerda a cuando el maldito de su padrastro lo encerraba en el sótano solo porque no lo quería ver.   Chris, Richard y yo abrimos nuestras bocas shockeados por aquella información ¿Qué mierda le pasaba a ese tipo? – a mi Adan no le gusta estar solo en la noche porque tiene miedo de encontrarse a su padrastro y que lo encierre en ese horrible sótano.   Vi como las expresiones de Chris y Richard se endurecieron con rabia, no los culpo, yo también tengo mucha rabia por ese cerdo hijo de puta, no lo conozco, pero ya me cae mal.   – mi bebé… mi bebé – siguió repitiendo entre sollozos.   Dos horas después todavía estábamos en la cafetería, no había señales de Adan, ni una sola. Haly estaba adormecida por un té que le dio una de las empleadas, sus ojos estaban hinchados y su nariz roja por tanto llorar. Ya habíamos llamado a la comisaría y nos dijeron que mandarían una patrulla a recorrer la zona en busca de un chico pequeño con rasgos asiáticos.   Chris estaba comiendo una dona de chocolate, creo que era la dona número veinte, cuando está nervioso come demás. Richard estaba tomando un café mocha helado a diferencia de Chris, Richard se volvía adicto a las bebidas frías cuando está nervioso por lo que esa era su sexta bebida.   Había llamado a mi mamá a informarle la situación, ella me dijo que apenas que cerrara la floristería vendría con mi papá y Mason lo más pronto, había intentado llamar a Jason, pero su teléfono sonaba apagado, eso fue hace una hora, hace poco volví a intentar y seguía lo mismo.   La campana del café sonó y todos levantamos la cabeza en dirección a la puerta emocionados, la emoción bajó cuando vimos entrar a mis padres con Mason – ¿ya apareció? – fue lo primero que preguntó mamá apenas llegó a la mesa.   – no, el sheriff dijo que nos quedáramos aquí en caso de que apareciera, ya hay un oficial cuidando la casa de Haly y una patrulla está vigilando la zona – le informé. Mamá soltó un suspiró y se sentó al lado de Haly susurrándole palabras de motivación.   – pobre Adan, debe de estar muy asustado – dijo Mason con un puchero.   – ven aquí, enano – abrí mis brazos y Mason corrió a nuestro encuentro – él está bien, ya verás.   Mason asintió y se acurrucó en mis brazos. Él está bien, estoy segura.   Pov Adan   Me moví por algo rasposo y duro, para nada cómodo. Mi brazo estaba entumecido y ni hablar de mi pobre espalda, había estado en la misma posición fetal por mucho tiempo. Solté un quejido de dolor cuando me estiré y fruncí mi ceño cayendo en cuenta de algo ¿en dónde mierda estoy? Abrí mis ojos y me senté de golpe recibiendo un fuerte mareo que casi me hizo volver a caer otra vez. Entre cerré mis ojos mirando a mi alrededor, todo estaba oscuro… ¡todo estaba oscuro! Me empecé a hiperventilar asustado.   – no, no, no, no – murmuré poniéndome en pie. Las lágrimas no tardaron en llegar, estaba asustado, no me gusta la oscuridad, no me gusta. Escuché unos pasos detrás de mí y me asusté aún más. Son sus pasos, me encerrará en el sótano, me dejará ahí donde todo está oscuro – ¡no quiero ir ahí! ¡no quiero! ¡no me encerrarás otra vez en ese lugar!   Grité y comencé a correr con todo lo que podía, miré a mi alrededor asustados y caí en cuenta, estoy en el instituto. Seguí corriendo con mucha más fuerza que antes, entré a los pasillos de la escuela. Solo se escuchaban mis pasos acelerados y mi respiración irregular, miré hacia atrás y vi una sombra de un hombre alto justo detrás de mí.   – ¡Ah! – grité de forma aguda. No les voy a negar que sentí mucha vergüenza con quien sea que me estuviera persiguiendo, pero no estamos para esas preocupaciones –   Sentí unos brazos en mi cintura y comencé a lugar con el secuestrados.   – ¡suéltame! – grité con los ojos cerrados poniendo mucha resistencia – ¡no soy lo que buscas! – golpee su estómago con fuerza y él soltó un gruñido y me soltó, no corrí muy lejos antes de que me volviera atrapar y agarra mis manos como prevención – ¡ya te dije que no soy lo que buscas! ¡si me quieres por mis órganos te informo que tomo mucha soda y si me quieres para algo s****l te vas a decepcionar porque soy virgen y no tengo culo!   ¿Qué tan desesperado estoy? Una risita ronca se escuchó detrás de mí. Esa risa la reconocería donde fuera, dejé de forcejear de inmediato. Esto no me puede estar pasando a mí.   – bueno definitivamente no esperaba escuchar eso – se burló. Mis mejillas se sonrojaron de forma furiosa ¿Por qué grité todas esas barbaridades? Mátenme, por favor.   Jason fue soltando su agarre en mis brazos de forma lenta. Sentía su respiración mi nuca, pero no me atrevía a voltear, no tenía el valor para hacerlo y más por lo que me dijo Jacob esta tarde, no quería ilusionarme más con sus bonitos ojos y rostro perfecto.   – ¿no voltearás, pastelito? – murmuró de forma ronca. Su aliento chocó contra mi cuello y sentí como un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Tomé una profunda respiración y me volteé de forma lenta. Él se alejó un paso de mí y sonrió – ¿Qué hacías en ese lugar?   – ¿yo? – asintió con una sonrisa – creo que me quedé dormido.   – ¿dormido? – asentí – así que por eso me llamaba Skiler – murmuró y no alcancé a escuchar.   – ¿Qué?   – nada – se encogió de hombros – ¿Por qué me gritabas que no querías que te encerrara? – mi cuerpo se tensó ante aquella pregunta y al parecer Jason lo notó – si no quieres responder está bien ¿ok? – asentí sin mirarlo a la cara – vamos, hay que regresar a casa.   – oh, sí – asentí como un niño pequeño y lo seguí afuera – ¿Por qué tu grupo salió a esta hora?   – un compañero cumplió años así que nos quedamos a celebrarlo – explicó sin importancia. Abrí mi boca y asentí.   – debe de ser alguien muy querido – dije sorprendido.   – algo – se encogió de hombros –, aquí celebran el cumpleaños de todos.   – ¿y mi cumpleaños también? – Jason sonrió –   – ¿Cuándo cumples, pastelito?   – 12 de octubre – él asintió como si tratara de memorizarlo, lo cual es tonto porque ¿Quién se aprendería mi fecha de cumpleaños? Solo mi tía.   – entonces tienes que hacer una fiesta – dijo con diversión.   – ¿a quién invitaré si hago una? – dije cabizbajo –   – claro que a Skiler, Chris, Richard y claramente yo voy a estar a ahí… aunque no me invites – bromeó y yo reí – tienes una sonrisa muy bonita, pastelito.   – gracias – dije en voz baja sin verlo a la cara, aunque puedo sentir su penetrante mirada sobre mí.   Ambos llegamos al estacionamiento del instituto y caminamos hacia la moto de Jason que estaba aparcada en lo último del lugar.   – creo que me iré caminando – traté de devolverme, pero Jason me detuvo.   – ya te has montado ¿lo recuerdas?   – quiero morir, pero no así – Jason frunció el ceño.   – ¿quieres morir? ¿Por qué? – es solo un decir – mentí. Jason asintió sin creerme mucho. Ambos subimos a la moto, yo muy a regañadientes. Como siempre abracé con fuerza a Jason de la cintura y hundí mi rostro en su enorme espalda.   Me gustaba abrazarlo y sentir su olor a tierra mojada, era muy tranquilizador, las luces alumbraban las calles de forma bonita, Serendipia era un pueblo muy bonito, las hojas de los arboles bailaba de un lado a otro dejando a la vista el más bonito otoño que pude ver jamás.   – qué bonito – Jason miró por encima de su hombro y sonrió acelerando un poco más – ¡baja la velocidad que nos vas a matar!   – ¡así es la vida punk, pastelito!   – hijo de la… – Jason soltó una gran carcajada y aceleró un poco más sacándome un grito agudo. Me aferré a su cuerpo con fuerza maldiciendo cuando su espalda vibró como signo de que se estaba riendo.   Sonreí con diversión y cerré mis ojos relajando mi cuerpo y sintiendo la brisa fría de otoño golpear mis mejillas dejándolas sonrojadas, hace tiempo que no sentía esta paz inmensa en mi ser. Ya no existían las palabras de mi mamá, ni los golpes de mi padrastro, solo éramos Jason y yo, ya no creía en las palabras de Jacob… esto… así se sentía la libertad.   – ¡llegamos! – avisó Jason una vez estuvimos frente al café – divertido ¿no? – preguntó una vez que me bajé y le entregué el casco. Lo miré con los ojos entrecerrados y él sonrió aún más.   – eres un… tonto – mis mejillas se sonrojaron cuando él se carcajeó y bajó de la moto.   – puedo ser tu tonto – susurró en mi oído antes de caminar hacia el café dejándome completamente estático.   – ¿Qué? – comencé a seguirlo al café – ¿Qué significa eso?   Él se encogió de hombros y abrió la puerta del café – ¡Adan!   Todos gritaron apenas entré al café ¿Por qué todos estaban aquí?   – ¡mi bebé! – mi tía me abrazó con fuerza mientras lloraba – pensé que te había perdido.   – ¿Qué? – pregunté confundido hacia Jason.   Skiler nos explicó qué era lo que había pasado, al parecer estaba desaparecido así que me reportaron con la policía y ahora era un chico asiático extraviado… debí hacerle caso a Chris con el horóscopo “se vienen cosas extrañas para libra” los del horóscopo saben cosas.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR