XIOMARA
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Las calles de aquí son muy hermosas, todo está muy limpio y me encanta el hecho de no cruzarme con gente fumando para luego tirar las colillas en medio de la acera, cero contaminación en ese sentido. Los transeúntes no van por la vida tirando los empaques de lo que consumen, es ilegal como en todos lados, pero la diferencia es que aquí se respeta o te multan.
Cruzo la primera calle y continúo caminando, comienzo a divisar la enorme edificación que es en extremo elegante.
¡Wow! Este lugar creo que es demasiado importante, no sé el nombre, pero bueno, necesito trabajar. Camino para llegar a lo que aparenta ser la recepción, pero antes me detiene un guardia que se encuentra en la garita de vigilancia. En realidad, no sé por qué me quise hacer la tonta intentando pasar aun sabiendo que está en la tapa del libro, uno debe pedir permiso para ingresar a este tipo de lugares.
—Disculpe, buen día. ¿Podría identificarse y darme el motivo por el cual viene?
—¡Oh, lo siento! —Hago reverencia en señal de disculpa, pero creo que no le agrada—. Mi nombre es Xiomara Ross y en realidad vengo aquí porque me dijeron que podría solicitar trabajo.
—¿Sabe de qué es esta empresa?
—No, en realidad, no lo sé, pero aquí a dos calles una señorita muy amable me comentó que estaban precisando un auxiliar de limpieza. Lo único que sé es que se trata de una empresa de entretenimiento.
—Sí. Es verdad, pero necesito que me deje algún documento de identidad, en caso contrario, no puedo permitirle la entrada.
—Bien, el único documento que traigo conmigo es mi pasaporte, ¿está bien? —Asiente el guardia y lo busco en mi mochila—. Tenga, ha sido muy amable. —Me entrega un pase al edificio—. ¡Muchas gracias!
—Siga de frente, la recepcionista le va a indicar el resto. ¡Que tengan un buen día! —Imito el saludo y, muy contenta, sigo mi camino.
Positiva, positiva, positiva, ¡vamos, Xio!
—Buen día, señorita, mi nombre es Xiomara y vengo por una solicitud de trabajo. —Saco de mi carpeta mi currículum para entregarlo….
—No, espere —Estira el brazo mostrándome la palma y con la otra se tapa la sonrisa—, no debe entregármelo a mí. La voy a guiar a recursos humanos para que la entrevisten, ¿está bien?
—¡Perfecto! ¿Cree que me darán el trabajo? Espero no me den un no por respuesta como lo han hecho hasta ahora, solo por no ser coreana. Voy a comprar un calendario y remarcar el 14 de abril como el día de la xenofobia extrema. —Me arrepiento al instante de haber dicho eso, a la chica se le nota que le molestó—. ¡Perdón, estoy hablando de más!
—Está bien, en realidad aquí nadie la va a discriminar, se lo aseguro,
Me indica que la siga para mi entrevista y, de camino voy conversando, es simpática y graciosa, me cae súper bien. Me asombra que la mayoría de las personas sean tan altas, me siento un oompa loompa —los enanos de Charly y la fábrica de chocolate— al lado de cualquiera.
—Ingresa por aquí, toma asiento que enseguida te llaman. —Agradezco y se retira.
Mientras espero a que me atiendan, me percato de varias fotografías en las paredes que obviamente llaman mi atención. Llega mi asombro cuando veo las fotos de mujeres y hombres muy elegantes. Algunas portadas de revistas importantes con figuras famosas. Entre otros, un par de bandas de k-pop y algunos modelos, pero no sigo viendo ya que me están llamando para entrevistarme.
—Hola, un gusto, soy Hyo Nae, encargado de las entrevistas de trabajo. En primer lugar, bienvenida. Te pido tu currículum así lo veo y organizo las preguntas necesarias. No sé si sabes que esta es la compañía “SKILAND ENTRETAINMENT” y por ello, nos vemos en la obligación de tener mucho cuidado con el personal a contratar.
—Bueno, muchas gracias por la oportunidad de ser entrevistada. No conozco mucho el ámbito del entretenimiento y mucho menos del estilo coreano, pero supongo que al ser importante no contratarán a cualquier persona —digo mientras entrego mis documentos.
El señor lee atentamente mis datos y al pasar la primera página comienza a destacar todos mis títulos. Él me mira y vuelve a clavar la vista en las letras, vuelve a mirarme.
—Pero, señorita, aquí dice que usted es paramédico, no entiendo por qué se está presentando a un cargo de limpieza. —Con asombro me cuestiona.
—Sí, el problema es que no hace mucho que llegué a Corea y, en realidad, voy a poder ejercer mi profesión una vez que pueda revalidar mi título aquí. Como sabrá, para todo se necesita dinero y, siendo sincera, me he postulado en otras áreas donde, como podrá ver, tengo cursos hechos, pero al parecer ser coreana es un requisito excluyente.
—Lamentablemente eso ocurre en algunos lugares. Bueno, dicho eso, tengo que hacerle unas preguntas, la primera, ¿sabes lo que es “LUCKY7”?
—Sí, es inglés y significa suerte de 7, en mi opinión, no creo que esté escrito correctamente...
—Mmm, ok. ¿Conoces a Kim Namhyun? —Niego curvando mis labios hacia abajo, no tengo idea—. ¿Park Minjim? —Arrugo mi frente mientras el hombre me observa con asombro.
—Me suena, son un grupo de k-pop, ¿verdad? Realmente no sé bien quiénes son, me gusta el género, pero no estoy tan informada. No me mal entienda, sí escucho ese tipo de música, pero no distingo mucho entre los diferentes grupos.
—¿Dónde vives? —Deja escapar una risita tímida—. Sí, son integrantes de un grupo de k-pop. Son la sensación del momento y son muy famosos.
—Lo lamento. Bueno, no he tenido mucho tiempo de ver televisión, he dedicado mi vida al estudio —hablo con cierto dejo de vergüenza—. Además, mi situación económica no ha sido la mejor.
—¡Ok, lamento eso último! —Él sonríe por algún motivo que desconozco—. Bien, esta compañía es la que los ha descubierto y representa, o sea que es seguro que ellos estén por todos lados mientras realizas tu trabajo. Todo lo que se ve y se oye aquí dentro es sumamente confidencial, no debe salir nada. Además, sabrás que no podemos contratar a nadie sin estar seguros de que no va a estar de fan obsesionada detrás de ellos.
—Sería un honor para mí poder trabajar aquí. Le aseguro, si me da la oportunidad, que no van a saber que aquí estoy, le prometo que no soy eso que dijo. No le voy a mentir, tal vez reconozca a más de uno de vista y sé que son muchachos lindos, he visto publicidad en la calle, pero de verdad necesito trabajar.
La puerta se abre de golpe y deja a la vista a un hombre vestido con un traje elegante y lentes oscuros. Los nervios de mi entrevistador salen a flote llamando mi atención, y los míos no tardan al escuchar la palabra “CEO”. El tipo que apareció de la nada es el mismísimo jefe de este paraíso. Alza el índice en dirección al señor de recursos humanos y este se mueve con rapidez hasta donde el jefe. Intercambian palabras entre susurros y se retira cerrando la puerta. ¡Eso fue raro!
—¡Bienvenida! En tu currículum hay varias cosas en las que te puedes desempeñar aquí dentro. De primera va a ser en la limpieza, pero ni bien me quede vacante entre las estilistas, serás integrada a dicha área de inmediato.
—Eso quiere decir...
—Sí, estás contratada. —Salto de alegría por dentro—. Espérame unos minutos que voy por unos papeles.
¡Si, al fin un trabajo bueno, Xio! Compórtate. Espero que el uniforme no sea nada corto, o no sé qué voy a hacer con mis tatuajes, acá están prohibidos.
¡Ay, qué emoción, voy a salir adelante y todo va a estar bien!
—Bueno, estos son dos documentos que debes firmar, uno de confidencialidad, que también tiene una cláusula de no relaciones amorosas. Infringir cualquiera de estas cláusulas es causal de la pérdida de trabajo. —Firmo sin titubear, no tengo intención de nada de eso—. Y este es el laboral, léelo tranquila, ahí están todos los deberes y haberes que ambas partes debemos cumplir. Ahí encontrarás horarios, sueldo, vivienda, sanidad, todo.
—¡¿Vivienda?!
—Sí. Lógicamente a las afueras del edificio te vas a topar todos los días con chicas, y chicos, que son fans de los diferentes artistas de la empresa, pero sobre todo de LUCKY7. Ni bien se enteren de que trabajas aquí, créeme que no vas a pasar desapercibida. Hemos tenido casos en que les ofrecen dinero por una foto o por intentar entrar, hasta ha habido situaciones más graves en donde hay amenazas de por medio. Así que la compañía decidió que todo el que trabaja aquí debe vivir en un complejo que tenemos para su seguridad. Además, contamos con transporte por la misma cuestión.
—¡Wow, genial! ¿Cuándo empezaría con todo?
—Ahora mismo, hoy vas a hacer el cambio de tu domicilio.
—Ok, yo estoy quedándome en un hotel, así que no es algo que vaya a tomarme mucho tiempo, solo voy a recoger mis pertenencias. —En lo que continúo con mi relato se abre nuevamente la puerta, sin previo aviso.
—Hye, buenas tardes, necesito por favor que me cambies a Liah de sector, ella no entiende que no se puede interrumpir en los estudios, estamos en plena actividad y sabes cómo se ponen algunos. Jim, acaba de explotar, esto no puede seguir sucediendo.
—Señor, Nam, le pido disculpas. —Se para inmediatamente haciendo una reverencia y ante el enojo con el que entró, se disculpa—. De hecho, en este preciso momento estoy con la chica que acabamos de integrar al staff para que ocupe ese lugar. Nam, ella es Xiomara Ross, es quien se va a encargar de ese sector.
—Sí, bueno, qué bien, mientras no sea como Liah estaremos bien.
El nombrado sigue con las quejas sin siquiera mirarme, como si yo no estuviera aquí, y bueno, yo tampoco muestro interés alguno, me pareció una falta de respeto total su actitud.
Luego de una larga conversación entre ellos —siendo yo prácticamente una planta—, escuché atentamente y me di cuenta de lo que no debía hacer. En conclusión, debía ser invisible, silenciosa y tratar de que no hubiera nadie cuando entre a cualquier parte.
Luego de eso se me informa que una camioneta me llevará a donde me estoy quedando y luego a mi nueva vivienda.
Y así fue.
El apartamento es hermoso, enorme, literalmente me enamoré, jamás había tenido la oportunidad de vivir en un lugar como este. Paredes blancas, todo en extremo limpio y nuevo, pero solo dejo la valija y salgo porque debo volver para conocer las instalaciones y saber bien de mi trabajo.
Ojalá todo resulte con fluidez y pueda adaptarme favorablemente en el cargo a desempeñar.
Sé que puedo hacerlo, esta es mi llegada para quedarme.