Esos dos meses estuve muy ocupada con los arreglos de la boda de Donna, el estrés cada día más lo sentía sobre mis hombros, ya deseaba que ese tan anhelado día llegara para desestresarme… Estábamos en una de las tiendas más finas de vestidos de novias, mientras veo a Donna probarse los vestidos observo y pienso en que en algún momento tendré esa boda con Nick… —¿Que tal me queda? —Preguntó Donna. —Estás tan hermosa, serás una reina ese día. —Le respondí mientras tomaba sus manos. —Gracias amiga, hermana y cuñada, haré muy feliz a tu hermano, espero que nos vistes de vez en cuando. —Lo haré, estoy feliz por ustedes… Será un día perfecto. —Por cierto mañana en la noche será la despedida de soltería, también será la de Rafael. —Eso me parece muy bien, ya deseo que llegue mañana. —

