Desperté algo tarde y de nuevo sola, busque a Evan a mi lado pero no estaba, me enderce para buscarlo en la habitación, esto ya no me estaba gustando, afortunadamente él estaba sentado frente al escritorio trabajando asi que me levanté y caminé sigilosamente hasta él para sorprenderlo con un abrazo, recargando mi barbilla en uno de sus hombros, Evan olía tan rico. - Por qué me dejas solita?- pregunté como una niña mimada. - No te dejé sola......solo estoy trabajando. - No quiero que trabajes, no se supone que somos ricos?..... podemos descansar. - Aún así..... tenemos que trabajar, si no lo hago me quedo en la ruina, no puedo olvidar mis obligaciones. - Si eso pasa, yo te mantengo......puedes ser mi esposo trofeo- le dí un enorme beso en la mejilla. - Jajaja...... aunque es una excel

