Su padre al fin había llegado junto con Madison, venían muy contentos, envueltos en sonrisas y juegos, al parecer se llevaban mejor de lo esperado y se sentían muy cómodos el uno con el otro. Cooper me saludó con un gran beso y un enorme abrazo, definitivamente estaba muy feliz, aunque básicamente fue por su hijo, supongo que ya le había contado de nuestra "reconciliación". Después de las debidas cortesías fuimos al comedor, y Evan seguía en la misma actitud aunque intentaba disimular estaba segura que algo le ocurría, ya Nani nos sirvió la cena y por supuesto que nos acompañó, fue una gran velada, todo estaba siendo un éxito total, su padre era un hombre muy inteligente y educado además de divertido. - Y entonces este niño creyó que era buena idea subirse a la moto, obviamente se le ca

