CAPÍTULO IX —Tú y Dimir parece que son muy cercanos —afirmó Odessa. Daria se encontraba de espaldas a ella, sumergida en los cajones del closet de Dimir buscando ropa para dormir. —Sí; pero no de la forma en que estás pensando— aseguró Daria. —Yo no estoy pensando nada— se defendió Odessa. —Lo veo en tu mirada— señaló Daria girándose hacia ella. — Entonces, ¿no hay nada entre ustedes?— quiso saber. —No, somos tan amigos como tú y Vlad. Dimir siente un enorme compromiso conmigo por haberme robado mi primer beso. Es una tontería, lo sé — rodó los ojos—. Nuestra amistad nació a partir de ahí —explicó Daria. —No es una tontería, es tierno su sentido de caballerosidad— dijo Odessa. —¿Te gusta?, ¿verdad? —¿Quién?, ¿Dimir?, por su puesto que no—negó Odessa rotundamente. —Es una lástima

