CAPÍTULO VIII —No puedes andar agarrándote a golpes —regañó Daria a Dimir mientras le curaba algunos de los rasguños y raspones que había obtenido en la pelea. —En estos momentos eso es lo de menos, Daria, quien nos debe una explicación, es Odessa— señaló, mirando directamente hacia ella. Odessa se encontraba sentada sobre uno de los bancos de la barra de tragos dentro del departamento de los gemelos. —No tengo por qué dar explicaciones y menos a ti— rebatió Odessa. Evadiendo la mirada de Dimir. —Claro que me debes una explicación —sentenció el joven. —Mi hermano tiene razón,,, Odessa, ¿desde cuándo está libre?— quiso saber Vlad. — ¿Libre?—preguntó Dimir molesto—. ¿Por qué estuvo preso?, Te hizo daño, cierto?—señaló. La furia dentro de él crecía. De tan solo pensar que Dominic le hu

