Asentí con mi cabeza, pues en efecto, si estaba bastante hambrienta. También tenía mucha, muchísima sed. Pero eso, lo ameritaba completamente a la borrachera de la noche anterior. Ante mi asentimiento él me extendió su mano, ayudándome a salir de la cama para ponerme de pie. Recogió del suelo un calzado algo extraño, cómo si fuesen unas pantuflas de pijama y me las extendió. Dirigí mi mirada hacia él mientras levantaba una ceja al ver que eran demasiado pequeñas para su pie. Él me sonrió asintiendo con su cabeza hasta que se dió cuenta a lo que me refería, abriendo sus ojos ampliamente mientras negaba con su cabeza._Oh, espera. No es lo que crees. Me las ha dejado Chris, creo que deben de ser de tu amiga._Sí, claro.-Solté, fingiendo sospechar de él. Pasé a su lado, dirigiéndome hacia el

