Luego de que había intentado arreglar las cosas con Emilia sin un buen resultado, decidí que era mejor tomarme un descanso y pasar un buen momento junto a mis amigos para intentar despejar mi cabeza. Tomé mi motocicleta y me dirigí al lugar donde sabía que los encontraría sin dudarlo. En el camino, no pude evitar pensar en lo mucho que me frustraba el hecho de que las cosas con Emilia no fueran tan fáciles de arreglar como solía serlo otras veces. Sentía que ella era una persona terca y que sólo queria limiterse a encontrarse enojada conmigo por una razón que siquiera tenía mucho sentido al respecto, al menos de mi parte. Sabía que ella era diferente a las demás, en muchos de sus aspectos. Tenía en definitiva un carácter y una autodeterminación que pocas veces había frecuentado, al menos

