Había pasado una semana desde que me vi con Levi. De Enzo no volví a tener noticias, extrañamente. De hecho, siquiera lo veía caminando por la universidad. Esos días, me los había pasado estando completamente dispersa. No había podido prestar atención a ninguna clase por completo, pues mi cabeza se encontraba pensando en tantas cosas al mismo tiempo que me resultaba imposible tener espacio para prestar atención en clases. Ahora me había dispuesto a terminar un ensayo para una asignatura en específico, pero en cuánto menos me di cuenta estaba hace diez minutos sentada frente al ordenador sin haber escrito ni una sola palabra. Pensaba en Enzo, y en aquello que me había dicho Rebecca. Pensaba también en Levi, que me había invitado a cenar mañana en la noche y aún esperaba mi confirmación. H
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


