CAPÍTULO 4 +19

1551 Palabras
ELIZABETH  "¡Claro que puedo probarlo!, pero si me transformo en este lugar destruiré tu pequeño departamento" Reflexiono lo que le comenté y ya no le agrado la idea de que destruyera su departamento. "Mírame a los ojos y dime, ¿De qué color son?" Me observo muy detenidamente, tratando de ver a través de mi alma. Este miserable humano tiene una mirada malditamente caliente, si no fuera un simple humano en estos momentos estaría muy sumisa. "Azules" "Y ahora" la tonalidad de mis ojos cambio a un rojo escarlata. Esta era la prueba de que yo era un alto rango entre los lobos, el color de los Alfas. Muy pocos lobos tienen este color, solo jefes y descendientes directos de Alfas. Él me miro sorprendido, se levantó del sillón y se sentó a un lado mío. Tomo mi rostro entre sus manos y acerco su cara a la mía. "Es impresionante, que hermoso color. ¿Todos los lobos tienen esta pigmentación en sus ojos?" Negué "Solo los líderes de una manada tienen este color de ojos, el Alfa" "Alfa..." "Alrededor del mundo hay 7 manadas primarias. Soy el Alfa de la manda Rubí, gobierno toda Europa, mi primo Jhon es el Alfa de la manada Zafiro, él gobierna toda América del Norte. Posteriormente, hay manadas secundarias" Se alejó un poco de mí, tratando de procesar toda esta información. "¿Estamos rodeados de lobos?" "Claro cariño, hay muy pocos en la ciudad, únicamente los desertores. La mayoría se encuentra en pueblos cerca del bosque o en el mismo bosque en pequeñas cabañas. Además, también nos dividimos por clases sociales. Así como en la antigüedad. Yo al ser regente de un país me catalogo como reina y las pequeñas manadas que se encuentran a mi alrededor son duques o condes" "Entiendo. Entonces, ¿tú eres la más alta de poder?" "No, hay un título más arriba que el mío, el Emperador" "Comprendo, eres una noble y dices que ¿soy tu...?" "Mi mate cariño" sonreí juntando nuestras manos. "Y solo por esa razón me tengo que mudar de mi país, dejar toda mi vida e irme contigo a Italia" "Exacto" susurre un poco más cerca de su rostro "ahora, podemos pasar a algo más emocionante." No le permití que me contestara y tome con delicadeza sus labios, dándonos pequeños besos. Se me hizo una eternidad toda esta plática, pero era muy necesaria para que el comprendiera nuestra situación. Ahora que ya estaba un poco más tranquilo quise dar un paso más adelante a nuestra relación. Empuje su cuerpo al respaldo del sillón, subiéndome encima de él y tomando su rostro con ambas manos. Continúe besándolo delicadamente y tratando de tatuarme sus besos en mi cuerpo. Comenzamos a prologar más el beso chocando nuestras lenguas entre sí, pude sentir algo duro entre mis piernas. Deje de besarlo y lo mire a los ojos sonriéndole, muy feliz por lo que estábamos a punto de hacer. Desabotone dos botones de su camisa y me baje de encima de él, quedando hincada. Era la primera vez que me hincaba a alguien, alguien que no fuera el Emperador. Ronroneando me dispuse a destrabarle la hebilla del cinturón y posteriormente desabotone el botón de sus pantalones y baje la bragueta. Pude ver su ropa interior color n***o, por el orificio saqué su pene, dejándolo al aire. A pesar de ser un simple humano, tenía una magnitud muy apreciable y digna de hablar. Lo miré detenidamente, deleitándome. Esa cosa estará dentro de mí y me dará a mis cachorros. Me acerqué a esta y desde abajo hacia arriba le di una lamida que lo dejo suspirando. "Mierda Elizabeth" susurró. De una estocada metí toda su longitud en mi boca, al sacarla dejé parte de mi saliva en él, volviendo a meterla y saboreándolo todo en el proceso. Evan hizo su rostro hacia atrás, disfrutando la mamada que estaba haciéndole. Con ayuda de mi mano, comencé a subir y a bajar, sin sacarlo de mi boca, entre cada movimiento estaba acelerando mi ritmo y escuchando palabras sucias que salían de su boca. Cuando su longitud comenzó a gotear supuse que ya estaba a punto de llegar, así que hice mis movimientos más rápidos, haciendo que él se viniera en mi boca, y tragándome a mis pequeños cachorros. Lo mire muy contenta y el a mí, me quite la blusa, y mi pantalón. Quedando solo en ropa interior, ya no aguantaban, lo necesitaba dentro de mí. Si no me iba a volver loca. Para mi mala suerte mi celular comenzó a sonar, estaba sobre la mesa de centro. Maldigo por la eternidad al que esté llamando. Me subí sobre él e hice a un lado mi ropa interior. "Contesta" dijo débilmente mi mate. "Déjalo" "Puede ser importante" insistió, maldije por dentro. Junte nuestras frentes, suplicando. "Pero te quiero dentro" insistí. Rosando nuestras partes íntimas. "Te prometo que lo haremos, pero creo que este no es el momento" A regañadientes baje de encima de él y tome el celular, alejándome un poco de él para tomar la llamada. "Espero y sea importante Erick." "Si lo es Alfa, la cosa se está complicando." "Habla" "Se filtró información sobre su viaje, y algunos Rogues están rodeando a la manada. ¿Qué hago Alfa?" "Primero es la seguridad de la manada, recuérdalo Erick. Refuerza la seguridad y has un toque de queda, que nadie ande solo. Yo regreso en dos días." "Como usted ordene Alfa, pero ¿Por qué no regresa hoy mismo? ¿No se resolvió el asunto?" Me acerqué al mueble a buscar mi blusa para ponérmela. Evan estaba en silencio, tratando de tranquilizarse. "Sí, quedo resuelto el problema, es solamente que ya encontré a mi pareja" sonreí. "¿A su mate?" "Si" "En hora buena, muchas felicidades Alfa. ¿Es un lobo?" "No, pero eso se puede resolver con la transformación." "En eso tiene razón, el problema va a ser como convencer a los lobos que su luna es un humano. No permitirán que lo transforme" "De eso me encargo yo Erick, lo tienen que aceptar" "Por fin tenemos a nuestra luna, ahora la manada estará en su época dorada" "Si Erick, lo dejo todo en tus manos. Seguimos en contacto" Corte la llamada. Di un suspiro pesado, es muy complicad administrar una manda desde lejos, pero desde que apareció Erick hace 150 años todo ha estado en orden. "Serás mi luna" comenté sacándolo de su trance. Me miro desconcertado y me reí de él. "Ya hablando en serio, tendremos que hablar de todo lo que haremos ahora en adelante" "¿Qué haremos?" "Mañana por la noche nos iremos a Italia, lleva solo lo necesario y lo que falte lo podemos comprar allá" Él asintió "No te asustes, conocerás a mucha gente y tendrás que aprenderte todos los nombres de las personas que viven bajo mi mando. Se podría decir que serás como la primera dama cuando llegues. Al ser mi mate tendrás parte de mis responsabilidades." Él asintió muy interesado, debe ser algo nuevo para él, una nueva etapa. Un nuevo mundo. Las horas pasaron y se nos bajó la calentura. Él continuaba preguntándome sobre mi manada y todo lo que tendrá que hacer en el momento en el que llegue y yo le contestaba con mucho gusto. Alrededor de las 6 de la tarde nos dio hambre y salimos a comprar algo para comer/cenar. Al regresar al departamento nos encontramos con un conocido de Evan o eso es lo que yo quería creer. "Evan" "Hola Peter" Contesto mi mate nervioso. "¡¿Cuánto tiempo?! ¿Cómo has estado?" "Muy bien, ¿Y tú?" "Bien gracias ¿Y Verónica? ¿Cómo está?" Evan dudo en contestar. "Hace meses que no sé dé ella, nos separamos" "Oh hermano, lo lamento" le dio unas palmadas en la espalda y ahora dirigió su mirada en mí "Un gusto señorita, soy Peter, primo de Evan. ¿Y usted es?" "Soy Elizabeth, su novia" Peter se puso nervioso, dándose cuenta de la situación incómoda que causo. Se excusó y se fue rápido. Evan me comento que vivía por la zona y que rara vez se veía con él, a pesar de que son familia. También me comento de la tal Verónica, era su novia, pero también una puta. Ella lo engaño con dos personas además de que se aprovechaba de él. Esa humana merece morir, pero bueno ya quedo en su pasado. Al llegar a su departamento continuamos hablando de mí, sobre nuestras costumbres sombrías y sobre lo temible que soy. Tuve que contarle partes de mi pasado, de las cosas que hice y que nadie se atrevería a hacer ni soportar. "Entonces eres una asesina" me miro serio. "Evan, quiero que te quede claro una cosa, yo no soy una persona amable. Soy un ser despiadado y peligrosa cuando estoy molesta, hasta puedes llegar a pensar que soy el ser más vil que ha pisado la tierra, pero mírame" tome su rostro e hice contacto visual "Todo lo que hice, las muertes que cargo sobre mis hombros, son por proteger a mi familia, a mi manada. Y ahora tú eres parte de ella, tú eres una persona indispensable en mi vida. Eres mi mate y por ende yo te amo".
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