La Verdad

1518 Palabras
Escuché a Charlie gritar al otro lado de la puerta. -¿Qué pasó? -¿Qué le hiciste? ¿Quée dijiste? -Nada fuera del otro mundo hermano solo la verdad. - ¿Como pudiste? -No le dije nada que no supiera ya. Me alejé de la puerta lentamente y camine casi como un robot al ventanal y lo abrí, sali al balcón y me senté en una de las sillas que había pensado antes que eran para tomar cafe, subí mis piernas y las abrace, no podía parar de llorar no se cuánto estuve llorando hasta que me di cuenta que ya no lloraba más, mis lágrimas se habían secado y yo solo miraba el verde profundo del bosque. No fue hasta que escuche la puerta que pude salir de mi trance. -Hola mi amor ¿como te sientes? tarde un poco porque traté de hacerte algo decente de comer y quería darte un poco de espacio y tiempo a solas. -Amm... Este... Ya me siento un poco mejor y por la comida no te hubieras molestado, con algo sencillo hubiera bastado, tal ves no debiste dejarme a solas con tu hermano.- Cada vez me confundía más cuando me decía mi amor. -¿Podrias dejar de decirme mi amor? Por favor mi nombre es Giselle -estaba tan cansada de todo y el que me dijera mi amor lo empeoraba aún más. -Claro mi am... Lo siento ¿Te molesta si te digo Gis? -No para nada, es mejor y menos confuso que mi amor. -Dile la verdad niñita, dile que te desmayaste dos veces si yo no hubiera estado aquí estarías durmiendo la siesta de nuevo.- Apareció John entre las cortinas y no se si me molesto que dijera eso o como lo dijo. -¿Enserio? -su mirada tierna que tenía puesta en mi rápidamente cambio a una de preocupación. -Pues si pero... -no me dejó terminar. -Ya puedes irte hermano, ya estoy aquí, yo cuidare de ella y llamaré al doctor para que venga a verla. -Bien, no estaré por aquí, así que si necesitas algo llámame o no. -Okey hermano, cuídate.- Vi como Jonh me miraba con coraje como si estuviera robando la atención de su hermano. -Entonces ¿Te desmayaste? -hizo el comentario y se acercó para ayudarme a sentar bien para que pudiera comer -Te dije que tenías que descansar y aún así veo que te diste un baño, eres demasiado testaruda. ¿Porque no me hiciste caso mi amor?... Lo siento lo hice de nuevo. -Descuida, pero por favor haz el intento, para ti soy tu amor, pero para mi eres un desconocido imagina lo extraño que es. -Tienes razón e incluso es un mal hábito porque cuando no estabas aquí solía imaginarte y aún así nunca pude dejar de decirte mi amor. -Entiendo ¿Ahora tendré respuestas? -le dedique una sonrisa, parecía que le dolía recordar aquellos tiempos que yo no podía recordar. -Tranquila señorita, primero debes recuperar fuerzas. Después te lo diré todo. Lo prometo. - Me beso en la frente y me acercó una bandeja con pan tostado mantequilla, jugo huevos con tosino, mermelada, café, leche, hotcakes parecía buffet había tanto de dónde escoger. Ni si quiera la cuarta parte me termine. Todo el rato se quedó allí sentado mirándome, a ratos veía el celular y a ratos me miraba a mi. Cuando vio que parecía que había terminado de comer se levantó, retiro la charola y la puso en una mesita de café que había dentro de la habitación, se acercó a las cortinas y las abrió para que pudiera entrar ya que afuera ya era de noche y empezaba a hacer algo de frío. -Es una preciosa noche ¿No crees? - dijo con una nota de tristeza en su voz. -Si aunque muy helada y el bosque se ve como boca de lobo. - No te preocupes pequeña no permitiré que los monstruos te atrapen -dijo mirándome tiernamente aunque lo dijera bromeando algo de mi sabía que hablaba enserio. Aún tenía débiles las piernas sentía que el piso se movía bajo mis pies, sentí como su mano rodeo mi cintura y en un momento de debilidad mis pies dejaron de tocar el suelo, él me llevaba en brazos a la cama. -No es necesario que me cargues solamente con que me ayudes a caminar estaré bien. -No te preocupes me encanta hacerlo -se acercó muy lentamente a la cama parecía que yo no pesará 60 kilos y me sentó en ella, sentía que me manipulaba como si fuera una muñeca. -Y bien. ¿Ya puedo tener respuestas? -Claro mi... Gis pregúntame lo que quieras... -¿Cuantos días he estado aquí? -Bueno, exactamente como tres semanas. -Pero ¿que? Tres semanas, creí que tú hermano mentía -Me levanté demaciado a prisa y ya estaba de nuevo en sus brazos. - ¿Debería llamar a mi madre? -me negó con la cabeza -Tranquila, siéntate debes saber que ya no hay vida a la cuál regresar, ahora tu nueva vida está aquí. Puede ser que sí estén preocupados pero tienen órdenes de olvidarte. -Pero como me olvidarían si soy su hija. Tengo que irme ahora aunque tenga que regresar caminando. -Me levanté de nuevo esta vez un poco más despacio. -¿Querías respuestas o no? ¿Te marcharás sin saber toda la verdad? -Si quería irme pero necesitaba saber la verdad. -Bien, sin rodeos, dime todo lo que eh olvidado y todo lo que debo saber. -Sientate Gis por favor, no se cómo tomarás todo esto. - Dijo un poco alterado, parecía serio lo que me diría. - La vida que tenías ahí afuera jamás fue tu vida Gis eso debes entenderlo antes que nada, todo eso que viviste solo era un camuflaje, había que protegerte de gente peligrosa, por eso nos separamos, tu haz tenido 18 años por un largo tiempo, tu eres el amor de mi vida y yo soy el tuyo, no espero que las cosas vuelvan a ser como eran antes de un día para otro pero debes entender que estás en un lugar seguro ahora, si regresas a tu otra vida podrías morir y yo no podría con eso, ya estuvimos separados mucho tiempo para perderte de esa manera. -¿Pero como explicas mis recuerdos de cuando era pequeña? -Porque todos estos años te han estado alterando tus recuerdos, poniéndote recuerdos de amigos que jamás existieron, lugares a dónde nunca fuiste y cuando pase el efecto recordarás todo lo que si viviste o eso espero. -Entonces ¿Mis papás... no son mis papás? -Sobre eso, lo único real es tu madre todos los demás fueron obligados a protegerte con su vida, hasta tu madre. -¿Porque si ella es real no está aquí conmigo? -dije llorando al descubrir que siempre estuve metida en un sueño donde nada era real. -No pueden encontrarlas juntas son muy valiosas para que las encuentren y tu madre sabe bien que ella ya vivió y te dio paso a vivir tu vida. -Sí, una vida que jamás fue mia -No supe en qué momento empeze a gritar -Calmate mi amor por favor entiende que es por tu bien -Dijo tratando de abrazarme para tranquilizarme. -No me digas mi amor -le grité - Largate de mi habitación, lárgate de mi casa no te quiero volver a ver por aquí -le gritaba mientras lo empujaba a la puerta, lo saque de la habitación y cerré con seguro. De un momento a otro ya estaba de nuevo en la soledad de mi habitación. No sabía que hacer, me recosté en la cama y al parecer fue tanto el shock que no supe cuánto tiempo dormí, solo recuerdo que alguien entroy me negaba a despertar cuando volví a abrir los ojos estaba Charlie con un doctor y los vi aplicando medicamentos a un suero que estaba conectado a mí, volví a desmayarme. Creo que volvieron a pasar días y desperté y pude escuchar a John decir. -Me culpaste cuando se golpeó la cabeza, pero ahora que está inconciente de nuevo no quieres aceptar que es tu culpa. Sabía que no debías decirle nada, pero con tus cosas de que querías que lo supiera todo. -Callate no deberíamos de pelear aquí, parece que la alteramos escucha el monitor. -No me había dado cuenta de que había monitor hasta que escuche el bip.. bip.. bip que parecía que me daría un infarto. -Escuchame bien... Si le pasa algo será tu culpa y no mia. -John dime la verdad ¿Aún la amas? -Pense que era un tema que no querías tocar y que no recuerde nada no te da el derecho de decir que es tuya y decir que es bueno o malo para ella asi que si se salva de está, pelearé por ella como no peleé por ella en el pasado, así tenga que matarte hermano. No se que les diría el médico pero John por primera vez se escuchaba preocupado por mi.Escuché como se cerró la puerta y de nuevo me sumergí en un sueño profundo.
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