Sentimientos Encontrados

1955 Palabras
Cuando desperté, estaba cubierta por una sábana, mire de bajo y estaba completamente desnuda yo creía que todo lo que había pasado aquel día había sido un maravilloso sueño pero ya me daba cuenta de que todo había sido real. Estaba a punto de darme un baño cuando pensé en John, él ya debería estar aquí, entonces decidí enviarle un mensaje para saber que clase de ropa debería usar para la cita. Algo comodo, me respondió. Bien, me di un baño, me puse unos jeans, una camisa tipo polo y unos tenis para hacer ejercicio, tal vez me veía demaciado informal, pero en realidad no sabía que me esperaba con John. Peine mi cabello con una coleta y bajé a desayunar, pensaba prepararme algo, pues hoy no estaría Charlie para prepararme algo y a John jamás lo había visto cocinar nada en su vida. Pero en realidad el desayuno ya estaba esperándome, había un plato de hotcakes en la mesa del comedor y jugo recién hecho, me preguntaba quién lo habría preparado pero no tarde mucho en darme cuenta cuando vi una nota que decía. Buen provecho mi amor, estoy rompiendo las reglas al haberte preparado el desayuno pero no importa. Espero que te diviertas el día de hoy, pero menos de lo que nos divertimos ayer. Te amo . ATENTAMENTE CHARLIE -Ay mi amor -Solte un suspiro y en eso entro a la casa con una bolsa de papel en cada mano. Ya iba en camino a la planta alta cuando solté un pequeño tocido para que me viera. - Ah ya despertaste - me dijo - y también desayunaste... -Pues en eso estaba ¿Que tienes en esas bolsas? -Pues era tu desayuno, compré sandwiches, pero no importa termina tu desayuno, es mi culpa tarde demaciado en venir. - ¿Puedo probar uno? - Si, pero tú desayuno se ve más delicioso que mis sandwiches, además haz de haber tardado en hacerlo. - Pues de hecho tu hermano fue quien me dejó el desayuno listo. - me miró muy sorprendido. - Ese maldito siempre pone las reglas y nunca las cumple, lo mataré ahora mismo. - dijo arrojando los sandwiches a la mesa, lo sujete de la mano y le dije. - No te molestes con él yo no sabía que haríamos el día de hoy y yo le pedí el desayuno, además jamás te he visto cocinar. - ¿Lo estás defendiendo? - ¿Enserio? ¿Quieres pasar el día discutiendo conmigo en lugar de tener la dichosa cita? - respiró profundamente y me miró. - Tienes razón, en cuanto termines nos iremos. -Me dijo -¿No comerás nada? - No ya perdí el apetito -Sí no comes algo no iré contigo a ninguna parte -le dije algo molesta -Esta bien, sigues siendo la misma chiquilla mimamda de siempre -dijo entre dientes -Y aún así me aman -dije triunfante -Desgraciadamente así es Me di prisa a terminar de comer, nos levantamos y nos fuimos. En la primera parada me llevo a un lugar donde había mucha variedad de juegos, tenían maquinitas de juegos, también go karts, gotcha. Me emocioné, pensé que tendríamos una cita como la que había tenido con Charlie, no quería porque sería demaciado incómoda. Entramos y jugamos en las maquinitas, éramos igual de malos para eso, después entramos a los go karts y le gane unas tres veces. - Entremos al gotcha. - casi le ordené. - No, no quiero entrar ahí y mucho menos contigo, te harás mucho daño ahí dentro y no me lo perdonaría jamás además es una condición del trato, se supone que no debemos hacer nada que te ponga en peligro. -Vamos ¿que puede pasar? solo son balas de goma rellenas de pintura. - lo mire con ojitos suplicantes. - Está bien pero yo voy a protegerte, seré como tú guardaespaldas. - Bien - puse los ojos en blanco y entramos. Era muy divertido, parecía un laberinto y podías toparte con alguien que parecía salir de la nada, John descalificó a la mayoría jaja yo solo le decía a dónde disparar. Todo había sido un juego de niños, cuando pensamos que no había más jugadores cuando frente a nosotros a parecio una pareja encapuchados parecía que se tomaban este juego muy enserio. Nos volteamos a ver y yo vi en John una expresión de miedo en su rostro como que quería salir corriendo de ahí, pero no pudo porque yo comenzé una cacería contra ellos. Me perdí en alguna parte del laberinto y solo escuchaba a John gritar mi nombre muy a lo lejos. De pronto apareció uno de los encapuchados detrás de mi y se quitó el casco y la capucha que llevaba. Era Charlotte, me quedé mirándola sorprendida ¿Qué estaba haciendo aquí? me parecía demaciado glamurosa para estar en un lugar como este. -¿ Que haces aquí? - le pregunté. - ¿A caso es que te sientes la gran cosa que crees que todo lo que tocas te pertenece? - me dijo y por el tono de sus palabras sabía en qué dirección iban, no se refería al juego si no a Charlie y John. Fingí no saber de lo que hablaba. - Está es mi última advertencia, tienes que elegir uno o el otro, pero jamás ambos. No se cómo los dos quieren estar contigo, no eres bonita, tampoco rica, ni siquiera tienes buen cuerpo, no tienes familia. No entiendo que puedes tener tu que no tenga yo. No sirves para nada lo único valioso aquí es tu sangre, si eso eres una estúpida bolsa de sangre. Detrás de mi apareció su compañero me sujeto por la espalda y me quitaron el casco y el chaleco que me protegía el hizo que me arrodillara frente a ella. - Dignidad querida eso es lo que tengo que tú no. - le dije, está volteo y me miró con cara de odio y me golpeó la cara con la pistola que traía. - ¿Sabías que te estoy dando la oportunidad de que elijas al hermano que quieres? Porque de haber querido desde hace mucho tiempo alguno de los dos o ambos ya estuvieran conmigo. Pero he querido hacer todo esto por las buenas para que se enamoren de mi así como lo están de ti, pero cuando empiezan a sentir algo por mi vuelves a aparecer tu. - A eso es a lo que me refiero, jajaja si tuvieras dignidad ya te hubieras alejado y buscado a alguien que si te ame y no estar aferrada a las sobras de alguien más. Comenzo a patearme las costillas demaciado fuerte, sentia que me habia roto tal vez un par de costillas, con cada golpe me costaba más y más respirar, no conforme me descargo la pistola de balas de pintura en todo el cuerpo ella sabía que no me matarían pero sabía que sería muy doloroso y más aún con algunos huesos rotos, sentía tanto dolor que ya no podía más estaba a punto de desmayarme cuando la escuché. - Elige o tomaré la decisión por ti, uno o el otro pero jamás ambos - me susurró al oído antes de irse. Puede escuchar sus pisadas cuando se marchaba, hasta que ella desapareció. - De verdad lo siento - su compañero que antes me sujetaba me susurró al odio y me recosto lentamente en el piso, después de eso me sentí tranquila cuando se alejo y me dejó ahí, pronto me di cuenta de él porque no me mató. John ya iba en mi rescate me tomo del brazo y me llevo a servicio médico del lugar, me checaron y escuché que le decían que tenía tres costillas rotas, la nariz también, la pierna, la mano derecha y tenía una herida en el cráneo. John solo pidió que me estábilizaran para trasladarme a un hospital, pero yo sabía que eso jamás pasaría el quería llevarme a la casa. En efecto así lo hizo, en cuanto llegamos llamo al doctor y a Charlie. Desde luego que Charlie sería el primero en llegar. No tarde mucho en despertar todo parecía estar en orden solo me sentía adolorida MUY adolorida. Charlie estaba sentado en una silla junto a la cama, estaba durmiendo pero al mismo tiempo sostenía mi mano, John estaba en la ventana mirando hacia afuera, estaba tomando algo en una taza, no olía a café así que podría haber sido otra cosa. Estire los dedos de mi mano. - Al fin despertaste mi amor - suspiró Charlie. - ¿Cómo te sientes? - Adolorida, pero bien. - le sonreí - Tal vez nada de esto habría pasado si se hubieran seguido las condiciones del trato que teníamos. - dijo mirando a Jonh sobre si hombro. - Espera mi amor, no lo culpes yo le pedí que me llevara ahí quería conocer el lugar por eso me llevo. - Todo habría seguido de maravilla si alguien no hubiera estado ahi- dijo John - ¿De que hablas? - dijo Charlie extremadamente alarmado. - Mejor dicho de quién... Todo estaba perfecto pero ahí estaba Charlotte.. - dije con tono de voz débil - ¿Que quería, te dijo algo? - dijo Charlie - ¿Esto no será obra de alguno de tus planes o si hermano? - Por supuesto que no, jamás habría dejado que, la lastimaran de ese modo. Y ahora que la mencionas la iré a matar en este momento. - dijo John -Calma hermano ¿Que más paso mi amor? - dijo Charlie mirándome. -Pues me está obligando a elegir a uno o al otro. Porque si no tomara a alguno a la fuerza. Dice que no los puedo tener a ambos. Y además iba con alguien más, parecía un niño tenía una mirada tierna - ambos me miraron con una mueca siniestra. - Yo opino que debemos encargarnos primero del acompañante de Charlotte - anunciaron al mismo tiempo. Después de estar pensando casi una hora que podían hacer John dijo. -Creo que ya debería irme. - No hermano está era tu noche deberías de quedarte tu yo me iré. - le respondió Charlie - No hermano mejor tu quédate, eres mejor para cuidar pacientes, yo tengo asuntos que solucionar. John se acercó a la cama y con cuidado me dio un tierno beso en la frente. Creí que me besaría en los labios, no se que pasaba por mi mente pero al verlo así de preocupado sentía una necesidad de tenerlo muy cerca de mi. Yo ya casi había decidido con quién me quedaría y comienzan a invadir me estos sentimientos ¿Así me habré sentido el día de mi boda con Charlie? - ¿John? -le dije - Mmm?? -Me respondió - Prométeme que no harás ninguna locura... -Si princesa que descanses. -no le creí porque aunque trato de mirarme con dulzura aún había una pisca de odio en su mirada. Me quedé dormida casi inmediatamente con Charlie junto a mi, desperté como a las tres de la madrugada, porque no paraba de pensar en las palabras de Charlotte: Uno o el otro pero jamás ambos. Pero a caso es que podía entrar en mis sueños, esas mismas palabras fueron las que escuche aquella noche. Necesitaba saber más sobre ella de que familia proviene, dónde vive y sobre todo porque estaba tan obsesionada conmigo o mejor dicho con nosotros, hasta donde yo se habíamos crecido juntos pero ellos jamás la habían mencionado antes de que apareciera. Y por supuesto no iba a tener las respuestas que necesitaba de ellos. Estando ahí tumbada junto a Charlie comenzé a recordar los libreros gigantes que había en el comedor, todos estaban tapizados eran libros viejos y cubiertos de polvo.
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