La angustia que sentía mientras los miraba era indescriptible. ¿Qué hacía Victor ahí? ¿Por qué Fabián no me había dicho que vendría? Comprendí que esa era la chica por la cual me había dejado y eso me dolió el doble. No paraba de llorar. La pareja de Rafael y Analía apareció otra vez entre la multitud y con miedo de que él me viera, salí del salón. Pequeños grupos de personas se encontraban afuera, hablando con algún trago en la mano. Seguramente eran familias o conocidos a los que no les agradaba el ambiente del interior. Estaban justo en la entrada, cubriéndose bajo techo. Llovía espantosamente y solo algunas lámparas iluminaban el lugar. Yo no me veía para nada bien en ese estado, seguía llorando desconsoladamente. Noté como varias miradas se depositaron en mí y antes de que alguien

