-¿Segura que no quieres ir? -preguntó Nélida antes de salir del cuarto. Las otras dos chicas con las que compartía habitación ya habían sido recogidas por sus parejas de baile y de seguro estaban moviendo las caderas en la fiesta- -Estoy segura, Nélida... No quiero ir. Me siento mal. -sonreí. Ella asintió con pena y se fue de la habitación- Habían pasado varios días desde la discusión con Tom. Ya había llorado, gritado y me había enojado con todos. Ahora estaba en la etapa en la que no quería hablar con nadie ni ser vista por nadie. Quería estar sola y que no me molestaran. Sí, es una pérdida GIGANTESCA de dignidad, pero... ¡Entiéndanme! ¡Mi propio novio me trató de cualquiera! ¡OTRA VEZ! No pienso perder tanto orgullo esta vez. Es obvio que fue un error el haber salido con él. Dispuest

