ERROR
CDMX
Al fin, viernes esperaba con ansias el fin de semana, cada día que pasa las clases se hacen más eternas y pesadas, los cambios climáticos no ayudan en nada, en la mañana hace calor y a estas horas... Hace demasiado frío, acaricio mi vientre y susurro con cariño -Ya casi llegamos mi pequeño -.
Así es, caí una vez más en las manipulaciones de mi novia, no es lo que algunos piensan; prostitución. Nada de eso... este bebé tiene la sangre de mi novia Wendy, no se si mandarle maldiciones o agradecerle, siento odio y amor.
La conoci a mis diecisiete años, ella tenía veintidós, llevó viviendo con ella durante 2 años. Dejé la casa de mis tíos unos meses después, por el conflicto de estar viéndome con Wendy. Ahora pienso que torpe e ingenua he sido por dejarme manipular, por el dolor, para serme sincera a mi misma extraño y amo a Cristina, mi amada Cristina, a pesar de todo espero perdones mis tonterías y por huir en vez de buscarte.
"No aguanto mis pies" Me dije para mi misma. Me dirigí a la parada de taxis, subí a uno con cierto temor por las situaciones que pasan en México.
- Señorita, se que no debo meterme pero; ¿no cree que usted es muy joven para ser madre? - El señor me observaba por el retrovisor.
-Si, lo sé - Miraba al exterior con tristeza -Aunque pensaba que era normal en muchas zonas de México, digo siempre dicen que nos pasa por tontas... y tal vez sea cierto - Suspiere con pesimismo.
-Disculpe señorita, no quería ofenderla, usted sigue estudiando y eso es de respetar y admirable - el chófer solo sonreía nerviosamente, sabia que lo había arruinado.
- Al menos debo agradecer que el "padre" se hizo responsable... Sabe al menos es una persona amorosa aunque a veces pueda ser muy molestó - Suspire incrédula.
-Tranquila señorita - El chófer me miró con notoria comprensión - Sabe, en una ciudad tan grande hay pocas personas en las que pueda confiar, si necesita hablar o transporte llámame - aquel hombre de avanzada edad y cabello canoso me entrego una tarjeta de presentación.
- Gracias, es usted muy amable - Le sonreí tiernamente eché un vistazo a la tarjeta y decía "Juan Jesús Zarate" Era algo muy formal, lo cual me dio confianza - Señor, bajo aquí señalé una parada de autobús, el taxi se detuvo - ¿Cuanto le debo?.
- Solo son cincuenta pesos- el hombre recibió mi dinero y se retiró del lugar, me dirigí al departamento y al abrir la puerta me encontré a mi suegra, ella suele ser muy posesiva y agresiva, aunque tiene un lado muy dulce y parece que me ha tocado encontrarla de buenas, me abrazo e hizo que me sentara en la mesa, se veía demasiado feliz y emocionada.
Aún recuerdo lo molesta que se encontraba cuando se enteró que me iría a vivir con ellos "No, no, no, Wendy no acepto que esa niña venga a vivir con nosotros" era lo único que repetía en aquel momento, pero al enterarse que yo cargaría con quien sería su nieto su emoción fue más grande y no paraba de consentirme.
-Hija - La voz de mi suegra me sacó de mis pensamientos -Wendy llegó hoy en la tarde, dejo el dinero de los gastos y mando esto para ti - Me entrega una cantidad considerable de dinero, lo cual me hacía sospechar en los negocios sucios en los que ella estaba metida -Tambien dejo una nota - suspire pesadamente.
-Gracias suegra, ¿no le comento nada sobre mi solicitud de empleo? - sonrei nerviosamente.
-Dijo que lo platicara contigo cuando ella vuelva, ahora está en una reunión- Se dirigió a la cocina, ella y Wendy están totalmente en desacuerdo de que trabajé, inclusive intentaron convencerme de dejar la universidad... Si supieran que las mujeres en mi tierra no dejan de trabajar cuando están embarazadas, si no que se esfuerzan mucho más.
Tomé la nota y empecé a leer, mientras estaba hechada en la cama:
"Mi princesa, se que últimamente he peleado y discutido mucho contigo, has estado concentrada en la escuela, en el bebé y en como se lo dirás a tu familia en Oaxaca... pero hoy, solo hoy déjate consentir, no estaré a la hora de la cena, mi madre te preparo unos tamales, te amo mi bebé. Feliz aniversario"
Después de leer la nota suspire, baje a la cocina comedor y vi una pequeña cacerola con tamales, tomé un par y los comí, no voy a negar el hecho de que estaban muy ricos; aunque yo esperaba que al menos ella estuviera para abrazarme, qué pasara tiempo conmigo y con el bebé.
-Gracias por la cena suegra, usted es muy buena cocinando - sonreí mientras miraba el plató.
-Gracias hija, todo lo aprendi de mi madre - platicamos de cosas triviales mientras aseabamos el lugar que ocupamos para comer y los utensilios. Subí a la habitación que compartía con Wendy, tomé un largo baño, al salir me acosté a dormir en ropa interior aún con la bata puesta y me acosté a dormir.
Más tarde, aproximadamente a la una de la mañana los gritos de mi suegra me despertaron.
- ¡Wendy!, ¡No!, estas borracha, no vayas a hacer nada no me...- Deje de escuchar la voz de la señora, al momento que un golpe seco tomo posesión del lugar.
-¡No me digas que y que no hacer!, ¡tu no me mandas y yo te mantengo!, así que ¡no te metas! - Cuando escuche que sus pasos estaban acercándose me cubrí con las cobijas fingiendo dormir, escuche la puerta abrirse y senti como ella se metía a la cama, me abrazo y empezó a besarme la espalda y el cuello. -Vamos amor abre los ojos, se que te estoy despertando, tengo ganas de hacerte mía- Su aliento, dios mío tenía un fuerte olor a alcohol.
-Wendy...- Me robó un beso -Ya es muy tarde, son casi las dos de la mañana, estoy cansada, no quieres hacerle daño al bebé- Ella me jalo al sentir que intente levantarme de la cama -Dormire en el sofá, para que descanses mejor cariño - Ella se aferró más a mí.
-No mi amor, eres mía y debes complacerme, eres mi mujer, tendrás a mi hija, no importa yo te quiero hacer mía ahora mismo - Ella se acomodó entre mis piernas y no me permitía moverme mucho, estaba acorralada.
-¡No!, ¡Wendy no por favor!, ¡basta!, ¡No lo hagas!- Su agarre era muy firme.
Mi suegra al escuchar los gritos, trato de abrir la puerta pero esta estaba cerrada con seguro, ella gritaba y suplicaba que me dejará.
-¡Wendy!, ¡vas a lastimarla!, ¡le harás daño a mi nieto!, ¡Abre la puerta! - Sus súplicas fueron ignoradas.
Volviendo a la borracha que tenía sobre mi, aproveché para empujarla mientras se quitaba la blusa y el pantalón que ella traía y corrí a una de las esquinas de la habitación. -Por favor, vamos a descansar, mañana lo haremos, ¿sí?- Mi voz empezaba a perde volumen, mis piernas temblaban tenía miedo, demasiado miedo.
-¡No mi amor!, no es pregunta vamos a hacerlo bebé, ¡te quiero ahorita!- Se abalanzó sobre mi, me acostó en la cama, mientras tomaba mis muñecas y me dejaba inmóvil, me quitó la bata y arranco la ropa interior que traía puesta, sentía como ella recorría mi cuerpo y no de una manera agradable, si no que era una tortura, de alguna u otra forma sentí asco y repulsión, me dolía cada embestida que me daba con sus dedos... No podía creerlo, Wendy me había violado.
Desperté a las 9 de la mañana, cosa demasiado inusual de mi, cuando escuche esa voz...
-Buenos días amor, veo que anoche la pasamos muy bien- Sonrio tiernamente, como si nada hubiese pasado.
Ignore sus palabras y me levanté con mucha dificultad, el dolor empezaba a manifestarse, me sentía rara, como si de un momento a otro me despertara en los brazos de una extraña, anoche parecía una bestia salvaje y ahora era otra, quería soltarle una cachetada, aunque preferí evitarlo.
-Mi amor, ¿porqué me ignoras?, ¿acaso te lastime anoche mientras hacíamos el amor? -me regaló una mirada tierna -¿Le hice daño al bebé? - acaricio mi vientre mientras me abrazaba.
-Wendy, tu sabes lo que hiciste, por favor no me toques- Entre a tomar un baño, mi mente me decía "ella es tu novia y la quieres, pero después de lo que pasó anoche , no puedo ni verla, me siento sucia, me doy asco". Salí del baño, bien vestida y arreglada, ella aún estaba en la cama y dejo su comodidad para abrazarme por detrás, acercándose a mi oído y susurrando:
-¿A dónde vas amor?, estás preciosa- acaricio mi vientre.
-Me quedaré unos días en casa de María- No hacia contacto visual con ella e intentaba evitarla -Deberías pedirle disculpas a tu mamá y llevarla a un médico, no se cuantos moretones le hayas dejado - Solo le dirigí unas palabras secas.
-Espera... ¿La golpeé?, no me digas que también te pegué a ti- vi como bajo la mirada y se arrodilló. -Perdóname si te golpeé-
-N-no, no puedo perdonarte, porque hiciste algo mucho peor que un golpe, aún sabiendo que estoy esperando a tu hijo- de mis ojos brotaban lágrimas de dolo y rabia -¿Cómo es posible que no recuerdes lo que me hiciste?.
-Bebé, perdóname no quiero romper la hermosa familia que somos, no quise lastimarte amor mío- Las lágrimas empezaban a brotar de sus ojos.
-No lo sé, si te perdono lo volverás a hacer y no quiero que hagas nada por mi,¿si?, por el momento necesito espacio, por favor... no me esperes- Salí del departamento con la intención de llegar a casa de mi mejor amiga, eran ya las 12:30 pm. Camine cerca del zócalo capitalino para caminar dos cuadras detrás del palacio nacional.
Al llegar abrir la puerta, pues me había dado una copia de la llave, ella estaba sentada en el sofá, al ver que abrí y entré rápido ella me observó y preguntó:
-Tonantzin, ¿qué ocurre?- me lancé a sus brazos y lloré -¿Qué te hizo?- la voz de mi amiga se escuchaba seca.
-Te lo diré, pero déjame llorar por ahora- Solo podía llorar y abrazar a esta amiga que era como mi hermana, María siempre había estado conmigo desde que antes de llegar a la ciudad, fuimos compañeras desde la preparatoria, ella vino antes que yo pero jamás perdimos comunicación.
-Vamos siéntate- me dirigió al sofá- nena debes calmarte, le hará daño al bebé, ahora dime, ¿qué ocurrió? - mi amiga no dejaba de abrazarme y procedí a contar los hechos.
-Anoche después de regresar de la uni, fui a casa, la señora Lupe, me dio lo que Wendy dejó para mis gastos, todo iba muy bien, la cena, el descanso y me acosté a dormir- Hice una pausa para tomar valor.
-¿Después? - mi amiga estaba empezando a tener un mal presentimiento.
-Ella llegó muy borracha, golpeó a su mamá y... a mi... a mi me violó- rompi en llanto -Yo no quería... mi bebé, no quería hacerle daño- mis lágrimas caían y no podía dejar de llorar.
-Esa desgraciada- los protectores brazos de mi amiga que protegían -Primero te hace salir de la casa de tus tíos, después te manipula para embarazarte y ahora esta tontería...no puedo permitir que las cosas sigan así.-Sentia como la furia de mi amiga iba en aumento. -A partir de ahora vivirás conmigo, iremos por tus cosas -
-Gracias Mari, no se que haría sin ti - la abrazaba con fuerza.
-De nada, se que será difícil y necesito que pierdas contacto con ella - me acaricio la cabeza como a una niña pequeña -Sabes que estás en tu casa -
Ambas salimos con dirección al departamento de Wendy, íbamos en el auto de María, estaba más sumida en mis pensamientos que no me di cuenta del tiempo que transcurrió y llegamos al departamento. Ambas bajamos del auto y nos dirigimos a aquel lugar.Al entrar a lo que era la habitación que compartía con mi agresora, los recuerdos se hicieron presentes, empecé a hacer mis maletas, Wendy estaba asomada al notar lo que hacía ella se hacerco.
-Mi amor, ¿qué haces?, ¿a dónde vas?- Solo ignore sus palabras, no eran muchas cosas lo que tenía así que entraron en dos maletas y una caja.
-María, ven ayúdame con las maletas- Ella entro y cargo las dos maletas y yo llevé mi cajita.
-Amor, ¿a dónde crees que vas?, ¿tienes a otra? - Wendy me agarraba del brazo
-No, no quiero hablar contigo, ni verte - Me solté eso hizo que ella se parara en la puerta.
-¡Tu no te irás a ningún lado!- Me miraba con mucho enojo -Vas a tener a mi hijo, y no puede nacer lejos de mi - La señora Guadalupe salió de la cocina al escuchar los gritos de su hija.
-¿Qué esta pasando? - Nos miraba incrédula.
-Dice que se quiere ir, no puede - El enojo crecía dentro de ella, aunque me convenvieran de quedarme se que no saldría viva de ahí.
-En eso estoy de acuerdo con mi hija, no puedes irte, es tu obligación estar con ella, mientras estás en gestación- Solo me pare detrás de María
-Wendy, señora, ella ya tomó una decisión. Tú- Señala a Wendy - Sabes bien lo que hiciste. Y usted - Sabe bien lo que pasó anoche-
-Wendy, por favor quítate y déjame pasar- la mencionada se arrodilló y me abrazó.
-No me abandones, por favor- Solo suspire y segui a María con mucha dificultad pues mi ex pareja me daba jalones.
-Adiós, si me amaras o tuvieras un sentimiento fuerte hacia mi, en vez de lastimarme, hubieras sido fuerte para cuidarme de ti misma, y usted señora gracias por todo y explíquele lo que paso anoche - Llegando a donde estaba el coche de mi amiga solte un suspiró, subimos mis maletas y nos fuimos, era muy duro para mi pero era un nuevo comienzo.
-Vamos hermana, anímate, entiendo que no quieras denunciar, tomará un tiempo, por ahora disfruta. Cuidaré de ti y de mi sobrino - Vi la sonrisa confiada de mi mejor amiga. -Te tengo una enorme sorpresa, iremos al parque por helado y después iremos a comer-
-Esta bien, aunque ¿no crees que primero debemos acomodar las cosas?-
-Tranquila lo haremos mañana, hoy vamos a divertirnos, total mañana es domingo- María me jaló del brazo y fuimos por helado, caminábamos tranquilamente cuando vi a una persona que se me hacia conocida.
Nos sentamos en una banca, y leí un mensaje, no podía creer de quién era, Mari vio mi rostro, me vio sorprendida y un poco más alegre.
-¿Estas bien?- tomo mi brazo pero no se veía tan preocupada.
-Si, lo estoy - mi rostro tenía una gran sonrisa. Releí el mensaje.
Cristina:
"Me alegra verte de nuevo, espero verte el próximo viernes, te esperaré en la misma banca donde estás."
Estaba feliz, después de 3 años sin sabes de ella al fin podía pasar tiempo con ella, la mujer que se apoderaba de mis pensamientos. María estaba feliz, le contesté a Cristina.
Tonantzin
"Claro, aquí esperaré el próximo viernes"
Cristina
"Excelente, llevaré a alguien que tal vez te alegre ver."
Fui interrumpida por María.
-Sabia que te alegraría esta sorpresa, no me agrada y no me cae muy bien pero, ella se contactó conmigo para poder verte- Sonrío
-Mari, son alas 6:30pm, no puedo creer que tardamos demasiado en casa de Wendy- suspire -tengo hambre-
-oh cierto, olvidé que te llevaría a comer, vamos hay un restaurante aquí cerca- Me tomo del brazo y fuimos, era un restaurante de comida rápida, comi una hamburguesa, papas y me tomé un enorme refresco y como postre un delicioso helado de menta.
Al llegar a casa de Mari, noté que el reloj marcaba a las 10:58 pm. Nos habíamos divertido tanto que olvidamos el tiempo.
-Wow que tarde es, me divertí mucho- Estaba radiante y sonriendo.
-¿Porque no tomas un baño? y vas a acostarte, debes estar cansada y emocionada por haber hablado con Cristina-
-ja, ja, ja, estoy más cansada por andar corriendo de aquí para allá por atraparte- Hice lo que me aconsejo, tome un largo baño, al terminar me puse un pijama, la noche era fría. Me enrolle en las cobijas hasta quedar dormida.
《《《《》》》》
Me alegraba poder verla aunque sea de lejos, el próximo viernes, la podría ver después de 3 años, estaba tan concentrada planeando la cita perfecta que olvidé que mi hija está bañándose.
- Mamá, ya terminé- Su voz me saco del trance en el que estaba.
-Esta bien hija, es hora de dormir -La llevé a la cama, le di su beso de buenas noches y me retiré a la pequeña cocina.
-Espero que ella perdone mis errores, no dejaré que nadie la vuelva a lastimar, ni siquiera yo- Sus lágrimas caían, sintió su celular vibrar, al abrir vio un par de mensajes.
María
"Ya la pudiste ver, ¿porqué no te acercaste?"
Cristina
"Perdón me puse nerviosa, note algo en ella, ¿porque no me dijiste?"
"¿Qué cosa?, ¿qué está embarazada?"
"Si, sabes que a mi me alegra que ella esté bien, no quiero arruinar la familia que ya tiene"
"Tranquila, ella solo me tiene a mi por ahora, anoche que te comente del plan de hoy, paso algo. Así que tranquila, Tonantzin ya no está con esa persona"
"Ella, ¿está bien?. ¿Qué fue lo que pasó?"
"Ella te lo dirá, en su momento, no se siente muy segura, pero confía en ella, no como aquella vez que Rebeca te metió ideas para que terminaras con ella"
"Esta bien, comprendere si el asunto es delicado, ya no soy la misma de antes. Quiero cuidarla"
"Voy a confiar en ti, es tu última oportunidad, no le rompas el corazón. Buenas noches"
"Buenas noches"
Conecte mi celular y lo deje cargar, mañana tendría que ir a trabajar, Xochitl por su parte era una niña muy responsable e inteligente no tendría problemas por dejarla a cargo mientras no estoy.
-Bueno, ha sido un día muy largo- Solo se aventó en el sofá y se quedó profundamente dormida.