En mi otro relato os conté como empezó todo, en este quiero contaros como fue desarrollándose la historia, como Eva llenó mi vida de ella, con sus idas y venidas, sus carencias y sus excesos. Tres días después nos vimos en la plaza frente a mi casa, ella iba con su amiga, mi vecina. -Hola señor García- me saludo mi vecina- -Hola señor –dijo con voz mimosa que contrastaba con su mirada picara- Solo pude mirarla unos segundos, llevaba una falda desvergonzadamente corta que me encendió, se había abierto el abrigo y pude ver marcados en su camiseta los pezones duros. Media hora después tenía esas tetas solo para mí, la miraba desnudarse hasta que se quedó solo en braguitas. -Enséñame a chupar tu polla como a ti te gusta –me dijo arrodillándose ante mí- -Eres una desvergonzada –le dije ex

