Se equivocó al ocultarme aquello, pero no me había mentido en nada más, el resto de la historia era cierta. Ricardo pudo haber hecho mucho más al enterarse del embarazo, pero podía entender que era joven, que solo se acostó una vez con la chica que luego se negó a darle la noticia. Aun así, no podía volver a verlo, sería demasiado fuerte. Era todo muy confuso, me tenía que alejar de allí. Una tarde, al salir de trabajar, alguien me estaba esperando. - Lola, ¿podemos hablar? - ¿Qué haces aquí Ricardo? - Quiero reparar el daño que te he hecho. - Da igual, tú no tienes la culpa. - Tengo mi parte de responsabilidad y te quiero compensar económicamente. - No necesito tu dinero. Mi madre ha cometido errores, pero nunca me ha faltado nada. - Dime en qué puedo ayudarte, lo que sea. - ¿Tie

