Las semanas fueron pasando entre entrenamientos y discusiones. Y con discusiones no me refiero a en forma de debate, como algo constructivo, no, todo lo contario. Tenerlos a todos bajo un mismo techo, en un lugar cerrado y forzados a cooperar no ha hecho que las cosas de vuelvan sencillas, que se por si ya no lo eran. Uno de esos días los cuatro hermanos se pusieron a gritarse entre ellos. Llegué a pensar que era cuestión de tiempo para que sacaran sus armas y se apuntaran con estas. - Recuérdame... - le dije en esa ocasión a Mason. - ¿Por que era que estaba haciendo esto? - Eh... poder, control, dominación mundial, ver tú rostro en un billete... - Ah... cierto. - No te preocupes. - me tranquiliza. - No te imaginas lo que le costo a Rocco hacernos cooperar a nosotros cuando apenas

