El tiempo pasó. Y antes de darnos cuenta con Cassian cumplimos dos años de casados. ¿Quién lo diría? Estoy segura de que muchos hubieran apostado a que no duraríamos, sobre todo por mi corta edad y nuestro breve "noviazgo", por decirlo de alguna manera porque no creo que hayamos atravesado esa etapa. Pero lo mejor y más sorprendente de todo, es que por algún motivo nuestra relación se potencio, funcionamos mejor que antes, y eso es algo que no creía posible. Sin embargo sabemos separar el trabajo de lo personal, algo que nos costo un poco al principio, aunque no tardamos en darnos cuenta que afectábamos al equipo y nuestras tareas al dejar que nos dominen nuestras emociones. El clan es nuestra prioridad, es lo que siempre acordamos. Por otro lado, cuando estamos en la casa y solo somos

