Los días iban pasando y con Peter volvimos a implementar la ley del hielo. No nos dirigimos la palabra más que simples "Hola", y tratamos de evitarnos lo más que podemos. Él está en la suya con su trabajo, y yo en la mía con mi riguroso entrenamiento. En todo este tiempo no hemos tenido novedades de Renn y del equipo. Una parte de mi se encuentra angustiada de no saber nada de ellos, pero la otra parte la tranquiliza esa certeza de que están bien, que se encuentran a salvo. Los viejos siguen todos instalados en la casa, también están bastantes preocupados por sus hijos, por más que quieran aparentar confianza y tranquilidad. Me desespera que estemos tan calmos y tan quietos en el lugar. Deberíamos estar haciendo algo para revertir todo esto, pero considerando que no tenemos armamentos y

