Me mantengo quieta para poder ver los movimientos de cada uno. Me pongo en posición, apuntándolos con mi barita, y flexionando mis piernas para poder elevarme apenas hagan su primer taque. -Las damas primero -niego. -Les daré a oportunidad de empezar -sonrío de lado-. Perdedores. La sonrisa no me dura mucho al ver como las sombras se van duplicando uno por uno, haciendo crecer el número de oponentes. Esto será más difícil. Mantengo en todo momento a Nayan detrás y a Orión de mi lado cubriendo la parte de atrás de él. Pelearé hasta vencerlos, si no, entonces dejaré mi último aliento. - ¡Las a morir! -todas las sombras me apuntan y se elevan quedando encima de nosotros, llenando sus baritas de energía para el impacto, pero también me elevo para alejarme de Nayan y no afectarlo. -

