Capítulo 37

1244 Palabras

Ciro continuó caminando deprisa. No quería darle nada de tiempo a Antonio para que lo alcanzara, y menos ahora que había visto que tenía un arma. Sabía que a él no le importaba absolutamente nada matarlo en la casa de su amigo y por eso se había puesto algo nervioso. Si estuvieran en las mismas condiciones, claramente las cosas serían completamente diferentes, pero en ese caso, no lo eran. Él sólo había bajado a espiarle sin nada entre manos. —    j***r… —tragó saliva viendo el cuarto de Dante. Con prontitud entró al mismo y lo vio, durmiendo. Se había salvado, pero esa vez. Apenas había comenzado a espiarlo y ya la había cagado. Mierda, ni para eso servía. Con razón había tenido que gastar tanto dinero en su protección y hombres que se encargaran de todo eso. Él apestaba. Nunca podría

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR