Tu y yo siempre hemos estado juntos. — ¡Evan! ¡Yo quiero mucho a Evan! Palabras que retumban en mi mente, hasta hace algunas semanas esas palabras no tenían significado alguno para mí, me detesto por ser un tonto, por no haberme dado cuenta de los sentimientos de Enna, la debí haber lastimado mucho. — Gracias... Por la carta — agradecí a Luke. — No tienes que agradecer, sólo... Por favor no le digas nada a mi hermana, le prometí que la tiraría pero no tuve el valor de hacerlo, después de todo en esa carta vienen sus sentimientos. Asentí, aquella carta tenía su aroma, ella olía a rosas, un agradable aroma que ya estaba entre mis manos. — Luke... Quiero arreglar las cosas con ella pero tengo miedo. — ¿Miedo de que? — preguntó extrañado. — No quiero que vuelva a sufrir por mi culpa, q

