Capitulo 5

2073 Palabras
— Bien, veamos — aclaré mi garganta y me acomodé los lentes que mi madre usa para la vista cansada. Abrí mi libro de matemáticas. Solté un suspiro, a quién engaño, ni siquiera necesito los lentes. Me los quité dejándolos a un lado de mis libros. Con mis dedos empecé a golpear repetidamente mi libro, no puedo concentrarme sabiendo que Evan y Summer están juntos en éste momento. — Debí aceptar ir con ustedes — digo mientras me recuesto en mi escritorio. — ¡No Sienna! basta de pensar en tonterías, debes pensar en tu futuro — me empiezo a dar palmaditas en mi rostro — concéntrate, concéntrate. Escuché unas risas provenientes de la puerta de mi habitación, sabía perfectamente quién era. — ¿otra vez estás hablando sola? — dijo una vez que calmó su risa. — ¡Luke! — grité alegremente al ver a mi hermano, llegó aquella persona que me salvaría en mi tarea. — ¿Necesitas ayuda? — tomó una silla que estaba en la esquina de mi habitación y procedió a sentarse a un lado de mí. Al final terminamos nuestra tarea juntos, estoy muy agradecida con él, no se que sería de mí sin mi adorado gemelo. — Enna.. sabes que no me cuesta nada ayudarte con tus tareas pero es momento de que empieces a pensar que es lo que harás en el futuro. Estaba desconcertada. No entendía a qué venía su comentario. — ¿De que hablas? claro que pienso en mi futuro, lo hago todos los días, primero… — empiezo a contar con mis dedos — estudiaremos juntos para el exámen de la universidad, lograremos pasar y otro año comenzará, nada cambiará — sonreí pero él no lo hizo. — No es así… no siempre podremos estar juntos, llegará el momento en el que cada quién tomará caminos separados… No puedes depender toda la vida de mí, es momento que empieces a pensar en ello. Dicho ésto se retiró de mi habitación. Era verdad, no puedo depender toda mi vida de él. Cuando se pronuncia la palabra "futuro" se escucha muy lejano pero lamentablemente no es así. La universidad está a la vuelta de la esquina. — Antes que eso pase necesito confesarle mis sentimientos a Evan. *** — ¡Fue increíble! luego de la pizzería fuimos al cine, en verdad Summer es una chica agradable y muy divertida aunque también es un poco grosera pero es una buena persona, no tenía idea de lo divertido que podría ser convivir con ella — hablaba Evan muy emocionado mientras nos dirigíamos a la parada del autobús. — Me alegro, a la próxima vamos todos juntos ¿sí? — hablé con una sonrisa. — Claro, será agradable. Pronto el autobús llegó y nos subimos en el. — Enna, te notó algo distraída hoy ¿ocurre algo? — ladeó su cabeza. — ¿Eh? no es nada, sólo estoy… algo cansada… supongo — lo último lo hablé entre susurros. Él no se veía muy convencido de mi respuesta pero lo dejé pasar. Cómo decirle que estoy algo celosa de su relación con Summer, puedo notar que ella es una buena chica pero… No puedo suprimir está clase de emociones. Siento que si sigo hablando voy a explotar y no quiero eso. — Si tan sólo yo... — ¿Si tan sólo tú qué? — preguntó Evan haciendo que me diera cuenta de una cosa. Otra vez estoy hablando sóla ¡No puede ser! Casi confieso mis sentimientos. — Jaja no es nada, estaba… Ya sabes… Pensando en voz alta — sonreí nerviosamente. — Bien, hay que bajar, ya hemos llegado al colegio. Estaba tan distraída en mis pensamientos que ni siquiera me había dado cuenta en el momento que el autobús se había detenido. Sólo asentí. — ¡Chicos! — llegó Summer corriendo hasta nosotros. — Que energía la que tienes hoy — hablé con una sonrisa. Ella me tomó del brazo mientras íbamos caminando en dirección hacía el salón. — Supongo que dormí bien. — Lo hemos notado, te ves muy descansada — habló Evan. Ella sólo río. Llegamos al salón y pronto el maestro hizo su aparición. Entre ratos Summer y Evan se decían algo en el oído y empezaban a reír. Es buena la química que tienen. — Enna, concéntrate en la clase — habló entre susurros mi hermano, tenía razón. No tengo tiempo para distracciones, no soy una buen estudiante que digamos. — Bien clase, aquí están sus cuadernos — empezó a pasar por cada uno de los lugares mientras hacía entrega de nuestras libretas. Ni siquiera me tomé la molestia de abrir mí libreta. Sabía que había sacado una buena calificación gracias a mi hermano. Todo se debe a él. Mis tareas siempre salen bien cuando son para nuestras casas, cuando se trata del colegio mis tareas y mis exámenes no son lo mejor, por ende los profesores saben que Luke me da copia y en varias ocasiones nos han regañado. — ¡Que increíble eres! — ¡Que emoción! ¡Luke cómo siempre resolvió todos los problemas correctamente! — Guapo e inteligente ¿que más se puede pedir? Eran los comentarios de las chicas que se emocionaban cada que mi hermano hacía algo. — ¡WOW! ¡¡miren!! — gritó un chico, mi mirada se posó en la persona que estaba siendo señalada — Summer también resolvió todos los problemas correctamente. Muchos se acercaron a ella para confirmar lo antes dicho. — ¡Es verdad! — Oigan ahora que lo pienso ¿Cuánto saco Summer en el exámen sorpresa de ayer? — habló una chica. — ¿Eh? pues… — Summer empezó a revisar en su maleta y pronto saco la hoja del exámen — ésto. Todos se admiraron. — ¡Ella también respondió todo correctamente! Parece que además de Luke hay una chica inteligente en nuestra clase, y además es muy hermosa — habló un chico muy interesado en ello. — Luke es popular con las chicas y al parecer Summer será popular con los chicos, bien hecho — habló Evan poniendo una mano sobre el hombro de Summer. La sonrisa fue mutua. Sentí cómo si mi mundo se estuviera rompiendo a pedazos. Summer logró obtener toda la atención de la clase y no sólo de está. También de Evan. ** Día anterior Luego de despedirse de Sienna ambos jóvenes partieron rumbo a la pizzería. — Yo quiero de Pepperoni — habló Summer en un tono amable. — Yo quiero con piña — habló Evan. — ¿Estás bromeando? ¿Piña por qué? — Summer empezó a burlarse del chico. — Hey, no tiene nada de malo, son mis gustos y además todo el mundo ama la piña — hizo un puchero mientras cruzaba sus brazos a lo que Summer río. — Siempre haces eso cuándo alguien se burla de ti ¿No es así? Evan bajo lentamente sus brazos. — ¿Lo notaste? Estaba sorprendido de que alguien más además de Sienna se hubiera dado cuenta de ello. — Es obvio que siempre lo haces tonto. Llegaron a la pizzería y ordenaron lo que querían, Summer obtuvo de Pepperoni tal y cómo quería mientras que Evan había disfrutado del sabor de la piña. — ¡Estuvo muy deliciosa! — gritó Summer muy alegré mientras se empezaba a estirar — ¿Ahora a dónde vamos? — ¿Eh? — preguntó extrañado Evan — Pues a nuestras casas ¿No es así? Summer estalló de risa. — En verdad eres tonto. Aún es muy temprano para regresar a nuestros hogares, ¿No te apetecería acompañar a una bella dama por las calles? — ¿Dama? En el momento que te conocí creí que serías uno de mis cuates — habló Evan algo desconcertado. Summer se sonrojó y acto seguido le sembró un puñetazo a Evan en el brazo izquierdo haciendo que esté gritara de dolor. — ¡Auch! ¡¿Por qué hiciste eso?! — se sobo su brazo por el dolor que el puñetazo de su amiga le había causado. — ¿A quién llamas "cuate"? Yo también soy una dama por si no te ah quedado claro. — Después de ésto tengo mis dudas — habló entre susurros. — ¿Has dicho algo? — ¿Eh? Nada — río nerviosamente — entonces… ¿A dónde te gustaría ir? — Veamos — puso su dedo índice en su mentón mientras pensaba — Ya sé, vamos al cine. — Está bien, vamos. Se dirigieron al cine mientras platicaban acerca de lo que le gustaba al otro. — Me sorprende que tengamos tantas cosas en común — habló Summer mientras miraba directamente a Evan — bueno, lo único que no tenemos en común son los ojos — bufó. — Es gracioso, Enna dice que mis ojos son del color del cielo — Summer se paro frente a él — ¡¿Eh?! Q..que haces — Aguarda un segundo. Lo miro fijamente a los ojos para comprobar lo antes dicho, mientras lo veía directamente logró ver en ellos cierto brillo, en un momento ella había quedado paralizada. — ¿Terminaste? — ¿Eh? Ah sí — se alejó de él a pasos apresurados hasta lograr llegar a la entrada del cine. Sacó su billetera para pagar pero Evan la detuvo. — Descuida, yo pago está vez. Summer sonrojada asintió. La película era de comedia pero Summer no podía prestarle atención debido a que sentía cierta inquietud al ver a Evan sentado a un lado de ella. Pronto la noche llegó y era momento de que ambos amigos se despidieran. — Hoy me la pasé muy bien, después de todo realmente eres un chico agradable, me agradas. — Tú también… No eres una mala persona cómo pensaba. Ambos rieron, pronto se acercaron a la casa de la chica. — Oye, tengo una duda ¿Por qué llegas en autobús al colegio y a la hora de salida te vas caminando? Aunque eh de admitir que tú casa no queda realmente cerca — preguntó Summer. — Pues… — se rascó la nuca — aveces me quedó dormido o aveces Sienna se queda dormida, da igual quién lo haga primero pero siempre nos quedamos dormidos, cómo nuestras casas quedan algo lejos del colegio por eso siempre tomamos el autobús y cuando llega la salida sentimos más fácil el irnos caminando ya que no tenemos tanta prisa en llegar… Me sorprende que te fijas en todos los detalles. — Soy bastante observadora, es todo… Mira, eh llegado, gracias por acompañarme — soltó Summer sin voltear a ver a Evan. — Prometí que te protegería así que… Si te parece bien… Me gustaría acompañarte de ahora en adelante… Quiero decir… Te acompañaré hasta tu casa para que no camines sola. Summer volteó a ver a Evan, esas palabras resonaron en su cabeza. — Gracias… ¿Te parece si te llamo Ev de ahora en adelante? — volteó a ver al suelo mientras empezaba a sentir el rostro caliente, se había tornado roja. — Está bien, nos vemos — Evan se despidió y salió corriendo dirigiéndose a su destino. Mientras Summer veía cómo iba desapareciendo en esa oscura noche soltó un suspiro y siguió caminando, su casa en realidad quedaba a la vuelta de la esquina. Al llegar tocó el timbre de está, era una mansión y todo era de color blanco, las sirvientas no tardaron en abrirle. — ¡Ya estoy aquí! — gritó mientras se quitaba sus zapatos y caminar en calcetines hacía su habitación. — ¿Por qué estoy actuando así? — habló para si misma mientras cerraba la puerta de su habitación y se sentaba de espaldas frente a está misma — ¿Por qué estoy tan nerviosa? — empezó a darse palmaditas en su rostro para luego poner una mano sobre su pecho, sentía su corazón latir con fuerza. — Ojos color cielo ¿Eh? — sonrió de lado — no entiendo que es ésto que siento pero no me molesta para nada, es agradable. Sonrió mientras recordaba todo lo que había sucedido en el día. Se levantó del suelo y se dirigió a su escritorio dispuesta a hacer su tarea, pero ahora con una clase de sentimientos brotando dentro de ella. ¿Acaso era ésto el amor? Sentimientos que ella quería seguir indagando.
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