Dylan, 13 años. — ¡Hey Luke! ¡Vamos a jugar fútbol! — gritó Mike — ¡Tu también Evan! — Ahora no puedo, necesito estudiar para el exámen de la próxima semana, perdón, otro día será — junto sus palmas en son de disculpa y siguió su camino con Sienna agarrada a su brazo y Evan a un lado de ellos. — Que aburrido — bufó Mike. Mike, Louis y yo nos encontrábamos jugando fútbol en un parque que estaba a unas cuadras de la escuela, debido a que casi nadie del colegio pasaba por aquí Sienna y Luke acostumbraban a ir a casa por estos caminos, todo debido a las agresiones que nos cuentan que sufría ella debido a la popularidad de su hermano. — Gané. — ¡Ya te eh dicho que así no se juega! ¡Tienes que meter el balón con el pie, no con la mano! — le dijo entre gritos Mike a su hermano Louis. — Gan

