— Perdona los problemas que te ah causado mi hermana — hablé mientras me sentaba en la cama de mi novia. — No hay problema cariño, tu hermana tiene un grave problema, debe aprender que tú no eres de su propiedad y que no le perteneces, es tan infantil su actitud, debería madurar — dijo mientras se acostaba a un lado de mí y sacaba su teléfono. Estando así con ella podía admirar mucho mejor sus facciones, ahora que Sienna sabía acerca de nuestra relación ya no tenía que ocultarlo más, por un lado estaba feliz por ello pero por el otro... No me gusta pelear con mi hermana. — Amorcito ¿Me estás prestando atención? — habló mi dulce novia. — Claro que sí, te estoy escuchando claramente. — Bien, te estoy diciendo que el fin de semana voy a salir con unas amigas, una de ellas tiene una casa

