Fernando
Hace mucho tiempo que no me interesaba averiguar la vida de una mujer, pero de esta si quiero saber, hasta la marca del calzado que utiliza y no solamente porque es extremadamente bella, sino porque en estos 4 meses será la que me acompañe del brazo. Ella tiene algo que me agrada, su temperamento… lo que indica que no se dejara decir de nadie incluyendo a mi primo Felipe. La noche del desfile será la oportunidad perfecta para ser nuestra presentación como pareja oficial, habrá música, baile y entre esos estarán invitados que no les caerá en gracia mi relación con Damelis… «Vaya ya la estoy llamando Damelis» Pero disfrutare ver sus caras muriéndose de la enviada, cuando me vean llegar del brazo, con ella, la mujer más bella que tiene todo París.
Estaciono el auto frente a la mansión y nada más me quedo viendo la estructura de esta, es grande… su fachada es de color beige con unas puertas café acompañada de un jardín donde crecen unas palmeras y el área de la piscina es perfecta. Para muchos esta debe ser la gran vida sin embargo para mí no lo es, las cosas materiales pasan a un segundo plano cuando no tienes a personas que te aman, como lo fue mi abuelo Roberto o mis padres. Sigo caminando hasta llegar las escaleras y una vez las termino de subir abro la puerta he inmediatamente viajo hasta el comedor ―Bonne nuit (Buenas noches) ―Saludo a la eterna alcahueta y viuda Margarita Lans madre sobre protectora de mi primo Felipe Domenech.
―Bonne, Comment s′est passée ta journée (Buenas, que tal tu día) ―Contesta con una medio sonrisa “sé que no le agrado” no supera que mi abuelo haya dejado toda la fortuna y propiedades en mis manos.
―Mejor que el de ayer ―Me limito a decirle.
Camino hacia la esquina de la mesa y como si esto no fuera poco me acomodo en la cabecera de esta haciendo que me extermine con la mirada. Los empleados comienzan a servir la cena de esta noche colocando la ensalada, el arroz y un pollo en la mitad de la mesa, con varias salsas para escoger a nuestro gusto ―Bonne nuit maman (Buenas noches mamá) ―La saluda de un beso en su frente y se acomoda justo a su lado marcando la indiferencia hacia mí.
Como se puede ser tan inmaduro en esta vida, quitarle el habla a tu primo hermano, a tu sangre por un simple herencia que se puede gastar en un abrir y cerrar de ojos… hay que ser bien materialista para hacer esta clase de cosas. Con los 26 años que tiene no aprendido que hay cosas más importantes que el dinero ―Permiso ―Digo de la nada cuando me voy levantando de la silla, lo que menos quiero, es pasar otra noche donde el silencio sea el centro de atención.
―Ja… tienes que pedir permiso para retirarte ¡tú… el dueño de esto! ―Sentencia con rabia en sus palabras.
Respiro profundo intentando comprenderlo ―No tuve culpa de que el abuelo me haya dejado esta mansión y demás propiedades., pero viendo tu comportamiento tan inmaduro entiendo porque lo hizo ―Sentencio y su rabia se vuelve cada vez más atroz.
―Te crees perfecto… el empresario honesto y ejemplar que no rompe un plato, el que hace todas las cosas correctas y no es capaz de engañar a nadie… pues sabes… ¡tú no eres mejor que yo! Y si al abuelo lo engañaste conmigo no lo vas hacer., te conozco y así como sacaste tú has bajo la manga, también sacare la mía y un hijo será la solución a mi problema, algo que tú nunca podrás hacer ―Me advierte con una carcajada que se siente en esta mansión hiriéndome el corazón con sus palabras.
Realmente no quiero seguir con esta discusión, suficiente tengo con este sentimiento de culpa que embarga mis pensamientos. El no entenderá nada de lo que diga su mirada fría lo delata, está dolido y yo también lo estoy, sea como sea, es mi primo y me duele su reacción… a veces quisiera volver al pasado para preguntarle al abuelo porque carajos estaba organizando el testamento así., pero son cosas imposibles.
Solo esquivo su mirada y camino por el otro lado de la mesa mientras voy escuchando sus palabras no tan agradables hasta perderme en el pasillo., encontrándome con las escaleras de la mansión. Rápidamente las subo hasta llegar a mi cuarto cerrando la puerta y una vez estoy dentro me tiro en la mitad de la cama boca riba «solo espero que este absurdo plan funcione» pienso sin tantos rodeos y centro la mirada en el maletín. Impulso mi cuerpo hacia delante y me levanto para abrir el maletín sacando la carpeta de Damelis., vuelvo a la cama acomodándome en el borde y una vez abro la carpeta me encuentro con su número de teléfono.
―Bonne nuit mademoiselle Castilie (Buenas noches señorita castilie) ―Le escribo y como cosa del destino ella lo revisa enseguida.
―Buenas noches sr: Domenech, no me pregunte como supe que era usted, su foto de perfil lo delata ―Me hace saber y por esta noche una sonrisa de picardía se refleja en mi rostro.
Sigo escribiendo ―Que precavida… me agrada que sea así… la espero mañana a las 7 am, necesito negociar unos puntos ―Confieso.
―Señor yo soy diseñadora gráfica no secretaria., no entiendo de que me está hablando ―Se defiende y sigo riendo.
―Te lo explico mañana. Beaux réves (Dulces sueños) ―Termino de escribirle apagando mi celular.
Pero que tiene esta mujer que me agrada, su forma de ser la hace única, siempre quiere ir un paso delante de mí sin importar que sea su jefe, es como si quisiera marcar distancia conmigo, para que me quede claro, que entre ella y yo solo puede existir un contrato de negocios. Mañana será un día decisivo, tendré que explicarle muchas cosas en las cuales quiero que respete todas las reglas establecidas que pongamos.