Era de noche en Eternidad, y como todas las demás noches, se encontraba acompañada de millones de constelaciones lejanas que brillaban de forma pura y armónica en su cielo. Cada una de estas estrellas poseía un brillo y calidez deslumbrantes, iluminaban cada rincón de las naciones, acompañadas de dos lunas hermosas que contrastaban con colores vivos y salvajes. Las noches en Eternidad solían ser un espectáculo de colores vivos.
El soldado Lithan Ridius llegaba a las puertas de la ciudad Infinitum mientras reflexionaba sobre el incidente ocurrido hace unas horas con aquella criatura dantesca.
-¿El Dios Yahveh sabía lo que encontraría? se preguntaba, recordando la conversación que tuvo con el rey de la Zona Norte antes de su partida a la misión
(Pasado)
Templo de Yahveh
Lithan se encontraba en el majestuoso templo del Dios Yahveh dentro de la cámara real. El soldado esperaba nervioso la llegada del rey, ya que este había solicitado su presencia en tan majestuoso templo, aunque sus razones eran desconocidas.
Lithan observaba los alrededores de ese salón que se encontraba lleno de luz y resplandor, en él se respiraba una gran cantidad de energía cósmica pasible que, aunado al profundo silencio, lograban una atmósfera de paz inmensurable. De pronto, lo que parece ser una simple puerta secreta se abre y de ella sale el rey de Eternidad, el dios Yahveh. Al verlo, rápidamente el soldado Lithan se hinca y baja su cabeza en señal de respeto:
- ¡Mi mente y espíritu está con usted mi señor! -exclamó el soldado.
Yahveh le sonríe con amabilidad al mismo tiempo que le dice:
-Soldado Lithan Ridius, puede descansar.
Lithan se coloca de pie y levanta su rostro para ver al rey que se encontraba parado a pocos metros de él. El aspecto del Dios Yahveh era diferente a como el soldado lo recordaba, era como si el que estuviera parado al frente fuera una persona totalmente diferente. tenía el rostro de un joven a pesar de ser uno de los antiguos sabios, su cabello era largo y de color gris, sus ojos tienen un matiz híbrido entre el azul y el gris perfecto, llevaba una armadura blanca que, aunque es imponente, no parece serle pesada.
-¿Dígame en qué le puedo servir mi señor?
Yahveh comienza a avanzar hacia el medio del salón.
-Me han dicho que eres un soldado bastante hábil en la navegación de los rincones más oscuros del cosmos.
Se detiene cerca del joven soldado y mirándolo a los ojos continúa:
-Aunque también escuché que solías ser descuidado en ocasiones.
Lithan baja la mirada con vergüenza, pero Yahveh sonríe y culmina.
-Pero que eso no te desanime, sé que posees un gran ímpetu y espíritu, estoy seguro de que puedo confiarte esta misión.
Sorprendido al escuchar las palabras del rey pregunta:
-¿De qué se trata mi misión señor?
El rey levanta su mano y como si se tratara de un imán, atrae una esfera color rojo que yacía en un lado de las paredes de la cámara. La coge y arroja en el centro del templo, al hacerlo, aparece una imagen extensa de una zona específica del universo.
El soldado mira a su alrededor identificando las diferentes luces del cosmos que aparecieron en la cámara real. -"es el Cuadrante Serd, lugar donde se halla la prisión dimensional", pensaba el joven.
Yahveh camina al extremo de la sala y le señala un punto en el holograma cósmico.
-Tengo entendido que mañana la general Romina Star te mandará a una misión cerca de este cuadrante.
Lithan asienta con la cabeza en señal de aprobación. Yahveh continúa:
-Lo que necesito que hagas, es que después de culminar tu misión oficial, llegues a este punto de la Vía Láctea, tuve una visión en la que una nave federativa se encontraba inerte en ese lugar, quiero que investigues por qué.
Lithan escuchaba atentamente la misión y su mente se llenaba de dudas.
- ¿Una nave federativa? pero, ¿de qué nación?
En ese momento Yahveh le responde como si hubiera entrado en su mente a leer sus pensamientos.
-Eso es lo que precisamente necesito que investigues, me parece extraño que se haya mantenido en ese lugar sin dar una señal clara de sus objetivos, sospecho que algo malo sucede ahí.
-¡Como ordene usted mi rey! -exclamó el soldado con firmeza y seguridad.
Yahveh estira de nuevo su mano y el objeto en forma de esfera vuelve a su lugar, desapareciendo por completo el holograma cósmico.
-Esta misión no es oficial, por lo que no puedes comentarla con nadie, ni siquiera con tu general a cargo. Al terminar me reportarás directamente a mí.
El joven soldado se paró con firmeza e hizo la reverencia como era lo habitual
Presente
-¿Cómo pudo albergar esa terrible criatura una nave federativa de la nación de Zion? ¿Qué era lo que realmente sucedía en ese lugar? la muestra que tenía la perdí al estrellarse mi nave, ¡rayos!
Decía para sí mismo el soldado Lithan mientras entraba en la hermosa ciudad modelo de Eternidad, que, como era común en las noches, la ciudad estaba llena de color y de mucha festividad por toda la vida nocturna que ahí se llevaba. Lujosos vehículos y espectaculares lugares de disfrute brillaban para los habitantes más glamurosos de esta imponente metrópolis.
Lithan miraba los alrededores y pensaba: -"no debería importunar al rey a estas horas de la noche, será mejor reportarme mañana con él, luego de entregarle mi informe a la general Star".
De forma rápida, saca su comunicador portátil y comienza a buscar entre sus contactos a una amiga, la doctora Estephony Luccas, perteneciente a la armada científica de Eternidad. Era una mujer muy atractiva e inteligente, a pesar de ser una broken, desde muy joven obtuvo una gran habilidad e inteligencia en el campo científico, que le permitió su ida a Eternidad, tanto así que era considerada una ciudadana más de tan prestigiosa nación.
Lithan duda por un instante al ver su nombre. -"supongo que unos tragos contigo me vendrían muy bien", piensa mientras le marca. Entre ellos solía haber una amistad algo permisiva, era un tipo de relación abierta, con encuentros amorosos, sin muchas complicaciones, aunque, ambos sabían que su conexión se estaba volviendo cada vez más fuerte. El comunicador agarra tono.
-Hola Ridius, ¿ya volviste de tu misión? -pregunta la joven científica, que se encontraba aún en las instalaciones del complejo tecnológico Nexus.
-Sí -responde Lithan con una sonrisa- estoy ya frente a esta hermosa ciudad, y bueno, al verla tan iluminada y despierta, pensé en verte, me gustaría invitarte a tomar algo.
El joven soldado pudo escuchar cómo del otro lado del comunicador Estephony suelta una fuerte carcajada.
-Vienes de una misión y en vez de reportarte, ¿estás buscándome para beber? tú en realidad no cambias -respondió la joven que se colocaba de pie mientras salía de la sala de investigación.
Lithan sonríe algo apenado por lo que su amiga le dice. Estephony continúa:
-De verdad que me siento tentada a verte, pero hoy no podrá ser, estoy en medio de una investigación y no puedo dejar el laboratorio solo.
Lithan se desinfla por lo que escucha, igual trata de insistir.
-¡Vamos, escápate! el trabajo puede esperar, en cambio la noche no.
La joven Estephony, que se encontraba de pie frente a un dispensador de alimento, le responde con pesar.
-Lo siento amor, pero hoy no podrá ser. Mañana, cuando salga del laboratorio, te prometo pasar por tu casa, así que deja la puerta abierta - se ríe de forma pícara.
-Sabes que esa puerta siempre estará abierta para ti -responde Lithan y cuelga la llamada.
En ese momento de su traje de combate su brazalete especial comienza a titilar dando el aviso de un comunicado oficial, el joven soldado presiona el botón azul de su brazalete apareciendo de forma holográfica su superior, la general Romina Star.
-Mi mente y espíritu están con usted general-dice Lithan colocándose firme.
-Descanse soldado, supe del incidente que sufriste en el cuadrante Serd y no dudé en comunicarme contigo.
El, al escuchar las palabras de la general se asusta temiendo que ella estuviera al tanto de la misión secreta encomendada por Yahveh.
-El informe de la armada de Broken llegó de manera oportuna, lamentablemente todo el adamantio se perdió tras la explosión de tu nave-infiere la general.
-"Excelente... por unos instantes pensé que sabía sobre mi verdadero altercado en ese cuadrante. -pensó Lithan.
-Si mi general todo el material que se usaría para el desfile fue dañado completamente.
-Hablaré con el embajador Talem de Temarius para comunicarle sobre la situación, mañana tienes el día libre soldado, descansa.
-Gracias... general. -la imagen de Romina desaparece mientras el joven soldado, emitiendo un suspiro de decepción, se dice a sí mismo:
-"¿Por qué nada sale como lo planeo?".
Mientras tanto, en la ciudad de Arquis, capital de Broken, Jaheris y Sato habían regresado a casa. Al llegar los jóvenes exhaustos se percatan de que, en el salón exclusivo, su padre sostenía una reunión importante. Estaba con Renzo Luccas, el presidente de esa nación, acompañado del general de las fuerzas militares, Kraisor Pall y, para sorpresa de ambos, se encontraba también allí el rey de la Zona Sur de Eternidad, el Dios Beriah. El padre de los chicos, Locris Síferi, al verlos entrar al salón, interrumpe la reunión para saludarlos con mucho afecto.
-¡Amados hijos! me da gusto de que por fin hayan llegado.
Colocándose de pie les pide que los acompañe.
Sato y Jaheris pasan con mucha educación y reverencian a las personas presentes. Su padre, al tenerlos cerca, con orgullo se los presenta al dios Beriah.
-Estos jóvenes, mi señor Beriah, ¡son mi orgullo! mis amados hijos: Sato y Jaheris Síferi.
El dios Beriah los saluda mientras responde educadamente:
-Es un placer para mí conocerlos jóvenes Síferi.
Tanto el presidente Renzo como el general Kraisor los conocían, así que simplemente saludaron como siempre. El dios Beriah continúa con la reunión:
-Volviendo de nuevo al tema, tal como venía comentándoles, es costumbre en nuestra nación eterna que, durante estas fechas, se celebren los aniversarios de todas sus armadas principales, por lo que he venido a pedirles que hagamos un cambio para este año, unamos fuerzas, los broken y los eternos como uno solo.
En el salón, todo queda en silencio por un momento. Los jóvenes Síferi también se sorprenden por la propuesta.
-¿Unir a broken y eternos? ¿Cómo podríamos cooperar con eso?
El silencio fue interrumpido por la pregunta del presidente.
-Sé que nuestros pueblos han tenido cierto grado de tensión durante muchos eones, pero tanto Yahveh como mi persona, hemos sido garantes de esta paz que respiramos hoy en día, logrando así un significativo cambio en nuestras políticas exteriores. Lo que queremos hacer, si se logra el convenio, es crear un plan especial para que jóvenes de esta ciudad puedan pertenecer a las armadas principales de Eternidad y viceversa, si así se requiriera el caso.
La expresión del general Kraisor causó algo de incomodidad entre los presentes, ya que a él no le parecía buena idea hacer eso. En cambio, el presidente Renzo y el señor Locris, encontraron como positiva la propuesta hecha por el dios Beriah.
-¿Lo que quiere decir es que este año se podrá postular a nuestros jóvenes en las pruebas de reclutamientos y adiestramiento eterno? -preguntó el presidente con mucha seriedad.
-No solo será adiestramiento eterno, sino que, además, queremos que la gente capacitada, como el general Kraisor Pall o el fiscal Dogma Tirus, participen activamente en las charlas y entrenamientos, así será un aprendizaje en conjunto -respondió Beriah, después de dar un sí contundente.
Tanto el presidente Renzo Luccas como Locris Síferi se ven las caras. Aunque la propuesta del dios Beriah parecía muy buena, aun sentían algunas dudas al respecto.
-Creo que sería un gran paso para nuestros pueblos, pero nosotros ya hemos vivido demasiados conflictos y batallas en el pasado, me gustaría que la nueva generación diera su opinión al respecto.
Observando fijamente a los jóvenes Síferi, quienes se sienten intimidados por su mirada. Jaheris pensaba: -"qué tanto quieres saber viejo, esto resulta ser problemático. Espero que no me pregunte directamente a mí". Pero su hermano mayor tenía un criterio totalmente diferente: -"esta es la oportunidad que he estado esperando, es mi momento".