La puerta de la casa se abre y veo a mi esposo entrar con cara cansada y pocos amigos, quizás no tuvo buen día. - hola cariño - le doy un besito - ¿Estás bien? - sí, solo vine a cambiarme Monse, debo volver al hospital, está noche tengo una cirugía un poco complicada - ¿De verdad? Oh qué mal, Valeria iba a quedarse aquí está noche para estar con nosotros - lo siento nena, no podré estar - no te preocupes, así es esto - no estoy molesta para nada y jamás le daría a escoger entre su carrera y yo - es normal, habrán otros días. - si, perdóname amor - olvídalo. Estaba pensando en organizar un paseo en familia, un picnic - eso suena perfecto. ¿A dónde? - suiza - deja lo que hace para mirarme como si estuviera loca - ¿Qué? - ¿Suiza, Monserrat? Eso no está a la vuelta de la esquina

