Monserrat ¿He logrado dormir? Absolutamente no, nada, y debo tener unas enormes ojeras debido a ello. Es solo el hecho de ver a Valeria dormida tranquilamente en el sofá cuando debería ser lo contrario por escapar de casa, me vienen a la mente miles de sucesos que podrían ocurrir en las próximas horas. Por supuesto los abuelos se pondran muy contentos pero Vanessa, lo dudo mucho. Necesito hablarle a la señora Martha para decirle que su hija está aquí, debo hacer lo correcto o nos meteremos en problemas. Ella no es nuestra legalmente. Ya resignada a no pegar el ojo en el resto de madrugada, me levanto y vuelvo a poner las almohadas junto a mi esposo. En mi celular busco entre los correos la información que el detective Duval me había enviado acerca de los Rodríguez y anoto el número.

