Monserrat Intento escabullirme entre los invitados que quedan y que bailan en la pista improvisada del jardín, mis abuelos siguen despiertos y es muy raro en ellos, con la edad pierdes eso y aún así están contentos y disfrutan. Me topo con mi padre en el camino y está un poco achispado y es una suerte que pueda sostener conversaciones. - ¡Mi hija! Mi querida señora Steele Sanz - me abraza y besa la mejilla. Que raro que él me diga así - ¿A dónde vas? - a quitarme el vestido - miro a Indira sonriéndole y recuerdo que tengo una carta que leer de su hijo - tengo que hacer algo - intento que entienda lo que trato de decirle - para poder irme tranquila a mi luna de miel. - ah... vale cariño - la preocupación sale a flote pero lo tranquilizo - los chicos estarán conmigo papá, no tardaré

