ESTEFANÍA (HISTORIA DE VIDA) Lo siguiente que te voy a contar me destrozó. Josué y yo nos vimos de reojo intentando descifrar algún hueco por donde escapar. Era un alivio saber que Abadón se encontraba solo en ese lugar. Al menos el toqueteo de él hacia mí había parado. — Vamos a tomar una copa más —. Abadón rellenó las copas personalmente y nos obligó a Josué y a mí a tomar de ella. Mi amigo y yo nos vimos con cierta preocupación a los ojos. Decidimos seguirle el juego por un rato y tomamos con él otra copa más. Al menos ya no estaba sola. — Tómale con ganas cabr**ón —. Abadón presionó a Josué—. Qué, ni que fuera tequila, es un pin**che vino. Es apto para todos, o acaso crees que no sé por qué huiste. Se burló de Josué, que le tomó a la copa, al igual que él a la suya. Abadón e

