JOSHUA Estuve un rato con Estefanía entre mis brazos tratando de consolarla. Escuchar sobre el abuso que sufrió no era nada fácil, sobre todo porque le había dado la espalda en ese momento, pero no tenía manera de saber qué era lo que estaba pasando, al final me lastimé también a mí mismo y la dejé sola. Me había dolido tanto esas fotografías... ¿Quién las había enviado? — Aquí voy a estar siempre contigo mi amor. Aquí voy a estar para ti. Es admirable todo lo que has pasado y aun así estás forjando tu vida y tus sueños. No tienes que hacerlo sola con Josué, esta vez me tienes a mí y estoy dispuesto a dar mi vida por ti de ser necesario. Me tienes a mí mi amor. Nos envolvimos en un abrazo que mostró la fortaleza de nuestro vínculo y entonces supimos que no nos íbamos a separar nunca

