JOSHUA Nunca pensé que el odio podía ser instantáneo, al igual que el amor. Nunca pensé que el instinto de querer asesinar a alguien pudiera ser inmediato también. Eran dos cosas meramente opuestas y no había reparado en que se podía odiar tanto a alguien que no podía caber la duda de arrebatarle la vida a alguien. La primera vez que vi a Estefanía una chispa repentina saltó en mi interior y supe en ese momento que ella era la mujer de mi vida. Aun sin conocerla, aun sin haber cruzado palabra con ella, ya estaba sintiendo que habría dado la vida por ella. En cambio, con Abadón, tan pronto supe quién era, un golpe de odio y ganas de poner mis manos sobre su cuello y arrancarle la vida me invadió. No sabía si era por el hecho de saber que había destrozado a mi mujer, que se había hecho

