JOSHUA Se hizo el milagro y pude respirar porque habría cometido una locura para ayudar al “Marcelino ese.” — Para que vea que no miento, despertó, mira, despertó —Le temblaba la voz a Marcelino porque el hombre se había estado mostrando muy escéptico con él desde que se empezó a desesperar con el tiempo que le había tomado estar en el quirófano. El gorila líder dejó al “doctorcito” para ver que, en efecto, Oliver tenía los ojos abiertos. — Oliver, Oliver, Oliver —, se inclinó el hombre para ver a su protegido que abría y cerraba los ojos con la confusión en su entorno. — Señor, le voy a pedir de favor que desalojen la habitación. Necesito revisar al paciente y hacer unas pruebas rápidas para saber cómo está —. Marcelino se había ocultado detrás de mí como si fuera algún tipo de b

