JOSHUA Había hecho una enorme apuesta al ir a ver al papá de Estefanía. Necesitaba que él entrara en acción y diera la cara por ella, que hiciera las cosas bien, y bueno, yo haría todo lo posible por sacar a mi mujer a otro país. Aun así, era arriesgado seguir viviendo de esa manera. — No te equivocas —. Respondió. Dejó su copa sobre la mesa, era como si dejar su vaso a un lado le diera una mejor visión de mí— Me da mucha pena preguntar sobre esto, pero no tengo cara para preguntarle directo a mi hija porque sé que no me dirá nada, pero, ¿qué fue lo que pasó? ¿Abadón la encontró después de que ella huyó? Asentí con la cabeza, un movimiento lento y severo que dejaba claro que la cosa no pintaba buena. — La encontró y él le hizo el peor daño que un hombre le puede hacer a una mujer

