Su respiración era agitada, los nervios la consumían poco a poco. Deseaba algún calmante o algo que la ayudara a pensar en cualquier otra cosa. Todas sus compañeras le indicaban que su presentación era perfecta, no debía temer ni flaquear, por algo la consideraban la mejor del equipo y con un futuro prometedor en ese arte. Su madre había hecho un excelente trabajo maquillando la herida de su cara además que el peinado la ayudaba a disimular aquel golpe, era un trenzado recogido en chongo adornado con algunas plumas para combinar con el traje, le colocó un flequillo lateral que terminaba prensado con un ganchillo en dirección al chongo, cubría en gran parte la herida que aún se veía en su rostro pero con menor intensidad, además que el maquillaje había logrado disimular muy bien sus herid

