Viernes por la noche, bastante calurosa, cabe mencionar, ya Jilliane se encontraba preparando la ropa para el día siguiente luego de que su madre ya había ido a dormir. Unos vaqueros ajustados negros en conjunto con una blusa algo corta y holgada de color azul junto con unas zapatillas que poseían ambos colores. De igual forma, dejó afuera el maquillaje y el brillo labial que le gustaba a su chico, estando emocionada por verle al día siguiente, se arrojó a su cama mientras enterraba la cabeza en su almohada, no podía controlar sus ansias, no dejaba de sonreír, siempre era como si fuera la primera vez en verlo. Mantenía sus ojos cerrados mientras se aferraba con sus manos a la almohada. — Me siento... tan tontamente adolescente. No es como si fuera la primera vez que vieras a Chris, Jillia

