Justo cuando estaba a punto de salir de la habitación, después de arreglarme para mi cita con Jason, me vi por última vez frente al espejo. Algo parecía diferente. Demonios, todo parecía diferente. La mujer que me devolvía la mirada era la mujer que había pasado tanto tiempo intentando buscar, sin darme cuenta de que siempre había estado ahí; era el mal de mi vida el que me había permitido creer que esa parte de mí había desaparecido para siempre. —Eres tan hermosa, ¿lo sabías?— La voz de Jason habló suavemente mientras le sonreía. Entró en la habitación, con su alto cuerpo vestido con un elegante esmoquin n***o, me rodeó la cintura con los brazos y apoyó la barbilla en mi hombro desnudo. —Ves lo que yo veo—, me sonrió a través del espejo. —¿Verdad? —Empiezo a verlo—, respondí mient

