Celeste —¿No podés dormirte mi amor? — Bruno me susurra al oído, pero los ojos se me cierran solos, este hombre no me ha dado descanso—. Nuestro aniversario recién empieza. Si, hoy cumplimos tres meses de casados y apenas hace unos días volvimos de nuestra extensa luna de miel. Ha sido un viaje increíble donde recorrimos varios países de Sudamérica para terminar en La Rivera Maya. Fue soñado, no solo cada lugar, gente, cultura y costumbre que conocimos, sino mi marido. Todavía no me creo eso de llamarlo, mi marido. Bruno es el compañero soñado de cualquier mujer, atento, caballeroso, cariñoso, y por sobre todo un sexópata potenciado. Siempre hemos tenido buen sexo, pero desde que nos casamos, no hay posición que no haya querido probar y experimentar. No es que me esté quejando, por

