Celeste Habían pasado dos meses y yo no había vuelto a casa, primero porque no podía ni tenia voluntad para hacerlo, después porque se acercaban la navidad y el año nuevo y ahora porque no sabía cómo iba a seguir al volver. Todo allá era un recuerdo constante que me dolía al punto de sentir que me desgarraba. Habían pasado dos meses y no sabía absolutamente nada de él. Después de mi cumpleaños, Sofía volvió a su casa y ahora éramos solo mi papá y yo. Aun no me sentía bien y las noches eran lo peor, porque en la oscuridad de mi habitación tenía que hacerle frente a mi soledad y al dolor que se negaba a abandonarme. Lo extrañaba a cada segundo del día, cada día Había pasado por todos los estados posibles, el duelo de una ruptura era algo jodido y sus famosas etapas una mierda, negación

