Capitulo 34

1397 Palabras

Santiago Dos semanas, exactamente quince días hacía que había vuelto a su casa, y eran esa misma cantidad de días en que venía a verla, a contemplarla desde las sombras, a lo lejos. Era lo único que me quedaba. Lo único que hacía que mínimamente mi muerto corazón latiera al menos unos segundos y me sentía patético haciéndolo, como un maldito acosador, pero era lo más cerca que podía estar de ella. Me conformaba con verla a lo lejos. Estúpidamente pensé que podía aspirar a mas, no me arrepentía de nada de lo que había pasado, porque esos días con ella habían sido los más felices de mi vida y aunque ahora estuviera muerto, al menos sabía a qué sabe y como se siente la felicidad real. Celeste estaba en un café, haciendo anotaciones y el sol le daba de frente, es imposible no notar lo do

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR