Capítulo 2 - parteIII

2153 Palabras
― Así que eres un idol coreano, tienes talento. ― ¿Cómo supo eso? ―dijo sorprendido. ― La sangre contiene todos nuestros recuerdos, cada vez que bebas sangre verás los recuerdos de esa persona o animal. ― Como las imágenes que vi cuando bebía de la bolsa con sangre que me dio, al igual que las imágenes que vi en su sangre. ― Exacto, con el tiempo aprenderás a suprimirlas y no tendrás que verlas si así lo deseas. Parece que se está adaptando rápido, asintió con la cabeza y comenzó a examinarse el cuerpo, comenzando por sus manos y luego con su abdomen y pecho, no negaré que esa inspección de sí mismo provoca que quiera quitarle la ropa yo misma. Es un hombre hermoso, su altura me encanta, creo que mide uno ochenta. Muerdo mi labio inferior con malicia, él no lo nota ya que está ocupado admirando su nuevo cambio. Sus pensamientos sobre las cosas que puede ver que antes con vista humano no captaba y todas las cosas que puede escuchar que su oído humano no alcanzaba a escuchar llegan a mí, es gracioso escuchar sus pensamientos, suena como un niño emocionado. Tengo que entrenarlo y enseñarle a usar su nuevo poder. ― Te quedaras conmigo, llamaras a tu agencia y les dirás que quieres alargar tus vacaciones, tienes que aprender a usar tu nuevo poder, y sobre todo, tienes que aprender a controlar tu sed ―dije, Dong-min levantó sus ojos hacia mí. ― ¿Mi nuevo poder? ― Sí, el poder que te obsequié cuando bebiste mi sangre ―levanté mi mano derecha e hice aparecer una corriente eléctrica que giraba alrededor de esta como si fuera una serpiente― te obsequié el poder para controlar el rayo, es un poder fuerte. ―sus ojos se iluminaron de emoción, cualquiera en su lugar lo haría. ― ¿Yo puedo controlar el rayo? ― Aún no, necesitas entrenamiento para ello. ― De acuerdo, hagámoslo ―sonrió de oreja a oreja. Esto es raro, mi corazón saltó levemente haciéndome sentir un poco emocionada, no me sucedía eso desde hace mucho tiempo. Es la segunda vez que me sucede con él. Tranquilízate y no hagas una historia sobre esto. ― Muy bien, iremos a un lugar más adecuado para entrenarte ―abaniqué mi mano derecha una vez y un portal apareció a un costado de nosotros. Caminé hacia el portal y con un movimiento de cabeza le indiqué a Dong-min que me siguiera, al atravesar el portal llegamos a una isla desierta en mitad de la nada, rodeada nada más que por el océano, teníamos una vista hermosa y una amplia pradera para nuestro entrenamiento, miré hacia atrás y vi a Dong-min encorvarse como un animal herido y cubrirse el rostro con ambas manos. ― ¿Qué haces? ―pregunté arqueando una de mis cejas. ― El sol... ― ¿Qué sucede con el sol? ― Creí que me quemaría ―levantó su mirada al cielo con asombro― quema un poco pero no estoy cubierto en llamas. ― No, sientes que te quema, pero solo tienes la piel un poco más sensible ―aclaré, al parecer tengo que desmentir todas esas historias sobre que mata a los vampiros. Suelto un suspiro y sacudo la cabeza― escucha, aclararé esto; el sol no nos quema ni mucho menos nos mata, es cierto que sientes que te quema, pero solo es sensibilidad a el, podrás mitigar la molestia usando protector solar o un paraguas. Otra cosa, no somos alérgicos al ajo, y puedes morir si te clavan una estaca en el corazón como a todo aquel que le claven una, tampoco nos afecta la plata, así que puedes estar tranquilo. ¡Ah! Y, por cierto, aún puedes comer toda la comida que quieras, pero cada cierto tiempo tienes que consumir sangre. Y no, no estás muerto, míralo como una evolución. ¿Envejecerás? Por su puesto que lo harás, pero no será al ritmo de los humanos, llegado a cierto tiempo empezaras a envejecer. ― Entonces, ¿puedo seguir con mi vida como hasta ahora? ― Por supuesto, siempre y cuando puedas controlar tus podes y tu sed. ― ¿Puedo hacerle una pregunta? ―él me miró expectante ante la espera de que le diera una respuesta, asentí con la cabeza una vez y entonces preguntó: ― la bolsa con sangre que me dio a beber, ¿de dónde era? ― De un banco de sangre en Japón, ¿qué viste en los recuerdos? ― Es un poco confuso, las imágenes no tienen ni pies ni cabeza. Es muy diferente de cuando vi sus recuerdos. ― Lo es, los recuerdos del humano están mezclados, y tú viste nada más lo que yo quería que vieras de mis recuerdos. Con el tiempo adquirirás experiencia para controlarlo. Ahora, comencemos con el entrenamiento ―estiré mi mano derecha he hice la misma demostración de hace un rato, una pequeña corriente eléctrica en forma de espiral emanó de mi palma y se expandió por mis dedos hasta mi muñeca y luego formé una bola de poder eléctrica― intenta imitarlo. Dong-min hiso lo mismo que yo, al principio la corriente eléctrica salía como pequeñas chispas, cierra los ojos, imagina una vela apagada… ahora trata de encender esa vela con las chispas que estás creando y deja que fluya lentamente…>> acto seguido se formó una ligera corriente en su palma, recorrió sus dedos hasta su muñeca, Dong-min abrió sus ojos y mostró una sonrisa curva. Ahora forma la bola eléctrica>> arrugó su entre cejo concentrándose en formarla… después de un rato comenzó a formarse una pequeña bola y poco a poco fue creciendo hasta tomar el tamaño que le enseñé. Volví a crear la bola eléctrica en la palma de mi mano y la arrojé contra una roca, el impacto destruyó la roca haciéndola añicos. Tu turno>> Dong-min lanzó su bola eléctrica contra otra roca, pero el impacto de esta solo causó unas grietas en la roca, él soltó un suspiro y lo intentó de nuevo. Fue otro fracaso al destruirla, es débil, no solidificas el poder>> tomé el dorso de su mano derecha y la elevé hasta la altura del pecho, hice fluir la corriente eléctrica en su palma y se formó la bola de corriente siente el poder que fluye de la bola, acumula más y cuando al fin esté lista, lánzala>> ― Una vez más ―me hice a un lado y él lanzó la bola de corriente, esta vez la roca se hiso añicos con el impacto. Dong-min sonrió mostrando sus dientes. ― De nuevo ―demandé, debo dejar algo en claro, no me gusta mucho dar órdenes, pero cuando se trata de que mis nobles puedan controlar los dones que les obsequio suelo ser muy estricta al entrenarlos. Me gusta la perfección en el control de sus poderes, y el control sobre la sangre. No permito que nadie cometa algún error, con Dong-min tendré que ser más estricta, si quiero que él aprenda rápido a controlar sus poderes y su sed antes de que retome su vida. Él continuó con el ejercicio una y otra, y otra, y otra vez hasta que quedé satisfecha. ― Lo has hecho bien ―soltó un suspiro y sonrió, yo sonreí tenuemente, ahora vamos con el segundo ejercicio. Con un movimiento rápido de mi mano formé un látigo, lo manipulé sin ninguna dificultad agitándolo de un lado a otro, cortando el viento y el suelo, miré a Dong-min como retándolo a perfeccionarlo, él aceptó el reto e intentó formar el látigo, vi sus pensamientos tratando de sentir su poder fluir, imaginó la forma delgada del látigo deslizándose por su mano y la corriente eléctrica se alargó, no tenía la fuerza suficiente para cortar el viento, es débil, no podrás hacer nada con eso>> señalé. ¿A caso has olvidado lo que te acabo de enseñar?>> mi tono era duro, no me gusta ser dura, pero no tengo mucho tiempo para entrenarlo. ― Lo siento ―dijo apretando los dientes y bajando los ojos al suelo. ― No quiero eso, no pierdas la concentración y la confianza. Sé que puedes hacerlo mejor ―suavicé mi tono de voz, mis palabras ayudaron a que él se recuperara y continuara con el ejercicio. Cerró sus ojos e imaginó de nuevo la imagen del látigo eléctrico fluir de la palma de su mano, sabía cómo hacerlo, muy bien, sigue así>> abrió los ojos y elevó su brazo agitando sobre su cabeza su creación, el sonido cortante se escuchó firme, veamos qué tan resistente puede ser. Pongámoslo a prueba>> agité mi mano derecha con un ligero movimiento y varias rocas flotaron a mi alrededor. ― ¿Estás listo para detenerlas? ―pregunté curvando mis labios en una media sonrisa. ― Lo estoy ―dijo con emoción. Lancé la primera roca hacia él y agitó de nuevo su látigo contra la roca, esta se destruyó con el impacto eléctrico. Así se hace pequeño bebé, estás aprendiendo rápido. Seguí con el ejercicio de arrojarle rocas y él se encargó de destruirlas todas, estaba satisfecha con su agilidad al manejar el látigo, quiero que formes un escudo y una espada >> Dong-min arrugó su ceño y pareció un poco confundido. Esta vez no te enseñaré como hacerlo, sé que podrás crearlos >> Tomó una bocana de aire y formó una forma cuadrada un poco grande con el dorso de su muñeca, esta forma cuadrada tomó una consistencia sólida. Ahora empezó a formar la espada, su forma se solidificó a una figura brillante. Muy bien, veamos qué tan sólidas son. Golpeé con el talón de mi pie derecho el suelo y se elevó frente a nosotros una grande bola de tierra, solidifiqué la tierra convirtiéndola en una forma puntiaguda, él esperó con impaciencia el impacto y entonces arrojé con fuerza la roca… esta se impactó con el escudo de Dong-min haciéndolo añicos, el pobre recibió el golpe sin poder detenerlo, su cuerpo fue empujado hacia atrás con fuerza arrastrando el polvo consigo, su espada se desintegró al momento en que él la saltó. Él se quejó un poco por el dolor que sentía en su brazo, este había quedado fracturado y una astilla gruesa de roca atravesaba su antebrazo, la herida sangraba sin parar, se incorporó sobre sus glúteos y luego con su mano derecha tomó la astilla y la haló con fuerza. Soltó un pequeño quejido y observó como los huesos rotos se recuperaban y la herida sanaba rápidamente. ― No creo poder acostumbrarme a esto ―comentó con una sonrisa, se puso de pie y luego me miró― aún sigue pareciendo increíble. ― Con el tiempo eso se volverá natural, todo se volverá natural. Ahora, continuemos con el entrenamiento ―nuevamente golpeé el suelo con el talón de mi pie derecho y volví a formar un montón de tierra en rocas afiladas, no hay tiempo que perder. *** Me encontraba revisando la lista de cosas que aún quedan por hacer mientras esté en Japón, aún tengo varios lugares que quiero visitar, mientras estoy en ello escucho el golpeteo del agua de la regadera en la otra habitación, hace veinte minutos que volvimos de nuestro entrenamiento y debo decir que mejoró un poco, de hecho lo está haciendo bien, ninguno de mis antiguos nobles había sabido controlar sus dones en un día, él ha superado mis expectativas. Mientras me pierdo en mis pensamientos Dong-min sale de la habitación con una sonrisa en sus labios. ― Me vestí en menos de un minuto. ― Aunque te tomaste tu tiempo en la ducha ―comenté arqueando una de mis cejas. ― Bueno, necesitaba quitarme la tierra y la sangre de encima ―soltó un suspiro― necesitaba sentirme limpio. ― ¿Ya te sientes limpio? ―él asintió con la cabeza dos veces y se sentó en el sofá de mi lado izquierdo. ― ¿Y ahora qué sigue? ― Daremos un paseo ―dijo mientras cerraba la agenda que estaba leyendo anteriormente. ― ¿Saldremos? ―arqueó ambas cejas con sorpresa. ― Así es. ― Pero… ― No tengas miedo, estarás conmigo y no dejaré que mates a nadie… pequeño orantir ―sonreí levemente con malicia y luego dije― Por lo general no dejo que salgan en sus primeros meses como vampiros, pero eres un caso diferente, si desapareces tanto de la vista de todos, puede ocasionarnos un problema y no quiero que eso suceda. Ahora vamos a dar ese paseo ―me puse de pie y luego él hiso lo mismo. Podía ver un poco de temor en su mirada, en serio es un orantir… pobre nene, de ahora en adelante se pondrán a prueba tu resistencia y tu fuerza de voluntad.
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