― Adoro la comida japonesa ―dije mientras devoradoba una crepa con una bola de helado sabor machan. Nos encontrábamos en crepes Marion en Harajuku, mi compañero por otro lado se estaba debatiendo fuertemente en si debía comer su crepa o lanzarse a todos los presentes para saciar su sed. La crepa en su mano se estaba desparramando por la fuerza que ejercía al apretar su puño. Respira>> comenté. Él apretó fuertemente su mandíbula intentando respirar una bocanada de aire, lo cual empeoró la situación, sus ojos comenzaban a colorearse de purpura y su cuerpo empezó a temblar levemente, solté un suspiro y coloqué mi mano derecha sobre su brazo izquierdo, en ese momento él reaccionó soltando el aire que estaba conteniendo.
― ¿Estás bien ahora?
― Lo siento―dijo en coreano― esto es más difícil de lo que había pensado. ―apretó nuevamente su mandíbula y cerró sus ojos con fuerza.
― Lo es, lamento tener que torturarte de esta forma.
― Lo sé, debo aprender a controlar mi instinto más rápido. ―tomó una bocanada de aire y luego la soltó lentamente.
― Come lo que queda de tu crepa ―miré el postre en su puño aún apretado y él lentamente aflojó su puño, miró un momento el postre de chocolate y la bola de helado yacía desparramada en el suelo y parte de la crema chantillí cubría su mano, después de pensarlo unos momentos abrió su boca para morder lo que quedaba del postre. Su expresión de dolor aún se mostraba en su bello rostro y parecía que la crepa sabía amarga a su paladar.
― Cuando menos lo esperes ese olor ya no te provocará como lo hace ahora ―dije mientras comía otro bocado de mi postre y mi mano derecha aún se mantenía sobre su brazo, lo que él no sabe es que estoy usando el poder de la sangre para tranquilizar su instinto asesino.
― La crepa sabe a papel ―comentó tragando lentamente.
― Sí, mientras tu sed sea más grande nada tendrá buen sabor.
― Pensé que mi presencia llamaría la atención de los demás, pero parece que no me han reconocido.
― Es por el glamur.
― ¿Glamur? ―arrugó su entre ceja.
― Sí, utilizo el glamur para que otros no vean nuestra verdadera apariencia, ante los demás somos dos chicas que pasan el día divirtiéndose.
― ¿Podré utilizarlo también?
― Sí, con el tiempo ―él asintió con la cabeza una vez y luego dirigió su mirada hacia mi mano en su brazo. Mientras me acababa mi postre retiré mi mano para que él pudiera notar la diferencia del apoyo que le estaba brindando.
Su respiración se agitó nuevamente y sus ojos se tornearon de nuevo en color purpura, apretó su mandíbula con fuerza y arrugó su rostro en una mueca de disgusto.
― Con el poder de la sangre puedo controlar tu sed, pero aún no soy lo suficientemente fuerte para controlarlo y consume demasiado mi energía el utilizarlo, así que tengo hacer contacto físico contigo para calmar tu sed ―lo miré a los ojos y sonreí con orgullo― ¿quieres que coloqué de nuevo mi mano en tu brazo? ―moví mis dedos de adelante hacia atrás juguetonamente. Él no respondió ya que sus labios estaban fruncidos por la fuerte presión que ejercía en su mandíbula, pero lo hiso telepáticamente por favor, siento como mi garganta quema>> acerqué mi mano a su brazo nuevamente y utilicé el poder de la sangre para calmar su sed.
― ¿Mejor?
Él cerró sus ojos, abrió su boca lentamente y soltó el aire que tenía contenido, te apoyaré con el control de la sangre, pero no te acostumbres porque no lo haré todo el tiempo, tienes que aprender por ti mismo a controlarte>>
― Lo sé ―terminó de comerse lo que quedaba de su crepa― puedo preguntar, ¿Cómo fue para usted el controlar su sed?
―… fue difícil también… al igual que tú mi hermano estaba ahí conmigo para controlar mi sed ―se me formó un nudo en la garganta al recordarlo, imágenes de él vinieron a mí, su cálido tacto al acariciar mi mejía y su liviana sonrisa en esos labios carnosos hacen que mi corazón duela… cierro mis ojos y los abro lentamente para volver a la realidad. Dong-min fija sus ojos en mí y hay preguntas en ellos que quiere preguntar, pero no se atreve, me alegro que no lo haga porque no quiero responder a ellas, no ahora, no por un tiempo.
― Continuemos… ―dije rodeando su brazo con el mío, caminamos lentamente entre la multitud de transeúntes que había, la respiración de Dong-min se mantenía controlada pero sus movimientos y cuerpo se mantenían rígidos, sé lo que se siente, puedo detener sus instintos, pero no del todo, espero que aprenda rápido a controlarse o las cosas podrían empeorar.
Sus ojos se movían con rapidez observando a cada transeúnte, era cauteloso e inquieto.
― Dime, ¿por qué decidiste tomar vacaciones cuando estás en la cúspide de tu carrera? Tienes más ofertas de trabajo que cualquier otro idol en estos momentos, ¿por qué tomar un descanso ahora?
― Porque… sufro de ataques de pánico cada vez que un flash de cámara me apunta.
― Mmm, ¿por qué?
― Porque a donde quiera que mirara, siempre había una imagen mía. Sé que suena tonto, pero ya no podía hacer nada de lo que quisiera o salir sin que me reconocieran y ocasionar un alboroto, la última vez que salí con mi familia, mi hermano pequeño salió lastimado. Hubo un grupo de fans que sabían a donde iríamos y nos siguieron, sumado también el grupo de paparazzi que no perdieron la oportunidad de grabar en video y fotos lo sucedido. ―soltó un suspiro y su cuerpo se relajó― por eso, cada vez que alguien apuntaba su cámara hacia mí, me provocaba los ataques de pánico.
― Pero eso era antes de convertirte en vampiro, ahora no deberías sufrir uno, ¿no crees?
― Debo admitir, que en mi estado físico actual no siento miedo a nada… ―se mordió el labio inferior y luego de un corto silencio continuó― bueno, solamente temo a algo…
― Lo sé ―dije mirando a los transeúntes pasar y su vena yugular externa pitar, y eso es una provocación seductora para cualquier vampiro. ― Convertirse en adicto a la sangre es un crimen, ya que al consumir demasiada te hace caer en la locura y perder todo tu razonamiento… a eso le llamamos vampiros ranku, no reconocen a nadie, solo viven para saciar su sed.
― ¿Cómo un adicto a las drogas?
― Sí ―dije recordando los documentales sobre adicciones que una vez vio Yanci― si no lo controlas no lo consumas ―curvé mis labios en una sonrisa― pero en nuestro caso hay que consumirla para mantenernos fuertes.
― Pero debe ser con moderación ―comentó curvando sus labios en una sonrisa también.
Continuamos con nuestro paseo por Harajuku, Dong-min logró pasar la primera prueba de muchas que le impondré, sé que podrá con todas ellas, lo sé porque lo he visto… aún no puedo aclarar todas las piezas de la visión de su futuro, necesito más poder, tengo que recuperarme por completo antes de que el tiempo se agote…