capítulo 121

1335 Palabras

Pero mi mente seguía atrapada en la máquina. No habíamos podido analizar la tasa de filtración; era demasiado pronto. No teníamos datos suficientes y estábamos operando completamente a ciegas. No sabíamos cuándo apagarla, sólo confiábamos en una estimación. Era prematuro evaluar si la filtración estaba funcionando y no teníamos idea del momento exacto en que debíamos detener el proceso. El único cálculo posible era observar si los niveles de hemoglobina continuaban descendiendo. —Tienes que comer, Valeria —dijo Néstor mientras comenzaba a preparar algo de comida. —¿Y si no lo logra? —pregunté, con la voz quebrada. —No digas eso —respondió de inmediato. —No, no… pensemos fuera de lo común. Tiene que haber un plan B. No tenemos un plan B —dije, sintiendo cómo el pánico empezaba a apoder

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR