Trago saliva con fuerza, el combate actual está a punto de terminar, lo que significa que me toca, y decir que estoy aterrada es quedarse corta, estoy que me tiembla todo el cuerpo, tengo el estómago revuelto, mis manos y espalda sudan en frío, siento que mi corazón va a mil y que en cualquier momento me voy a desmayar, aunque creo que es la reacción normal ante esta situación, un pánico absoluto que entumece mi cuerpo y nubla mi mente. -Y a continuación, el enfrentamiento entre Las Cuarzos y Los Invencibles. Obligo a mi cuerpo a levantarse y dirigirse a la arena, voy en piloto automático, porque si tuviera que pensar, creo que saldría corriendo en la dirección contraria a la arena. Por más que intenté ir lo más despacio posible, era inevitable que finalmente acabara llegando, tengo una

