Cierro los ojos frustrada, sabiendo cómo terminará el combate, en el mejor de los casos, el árbitro los nombrará ganadores y Simón bajará el arma sin hacerme nada, en el peor, Simón atravesará mi garganta con la espada que tiene en su mano, sea como sea, habré perdido y no habré cumplido la promesa que le hice a Melody, que dentro de lo que cabe, es lo que más me molesta, no el hecho de perder en sí, ya que eso era algo predecible, dos expertos contra una novata, el resultado estaba claro. Maldición, si solo no hubiera pasado lo de ayer, ¿por qué tuvo que pasar?, ¿cómo es que casi mato a mi amiga?, debería poder controlar mis dones, y sin embargo ellos me controlan a mí, y aunque en muchos momentos han sido de gran ayuda, esa falta de control es precisamente lo que casi le cuesta la vida

